El cuadro definitivo sobre los consumos

Prueba definitiva

Gasolina, híbrido, eléctrico o GLP: ¿qué motor gasta menos combustible a los 100 kilómetros?

Un estudio desvela cuál es el carburante más económico tras la fluctuación de precios provocada por la guerra de Irán

El automóvil ha cambiado más durante la última década que en los últimos 50 años; la llegada del coche eléctrico ha metido el sector en una coctelera y nadie tiene muy claro qué saldrá de ahí.

Por si esto fuera poco, la crisis por la guerra de Irán ha provocado que el precio de los carburantes fósiles se haya disparado, lo que ha cambiado todas las referencias en cuanto al consumo de los automóviles.

Los carburantes, disparados

Más allá de los coches eléctricos, la electrificación del automóvil ha provocado la hibridación del automóvil. Es decir, la llegada de los vehículos híbridos, una fórmula que Toyota lleva años usando, pero que ahora ha cambiado muchísimo con los híbridos ligeros y los híbridos enchufables.

El coche de las cuatro tecnologías

Con este panorama, Dacia ha realizado un estudio para descubrir cuál es el carburante más barato de usar para recorrer 100 kilómetros, con unos resultados realmente sorprendentes.

El combustibble más económico

En un coche de gasolina convencional recorrer estos 100 kilómetros nos costaría 10 euros tras la subida de los carburantes, cantidad que bajaría dos euros hasta los 8 euros si hablamos de un coche híbrido full hybrid, que serían los híbridos de última generación que no hay que enchufar. Motores gasolina que cuentan con la ayuda de un motor eléctrico.

La relación de costes no merece discusión

Si nos vamos a un coche de gas GLP, los 10 euros se irían a 6,5 euros, una cantidad mucho más razonable por la que muchos conductores están comprando vehículos de GLP, que además permite disponer de la etiqueta Eco.

Por último, la opción más económica con mucha diferencia sería el coche 100 % eléctrico, siempre que carguemos en casa, pues en un punto doméstico de carga alterna podemos hablar de 1,7 euros por cada 100 kilómetros.

Otra cosa es que carguemos en la calle en postes públicos rápidos, en cuyo caso podemos hablar de un precio muy similar a la gasolina o al gasóleo tradicional.