Básicamente el origen de unos y otros carburantes es el mismo

Gasolina y diésel

¿El combustible 'low cost' puede provocar que un coche tenga menos potencia y corra menos?

Con más de un 50 % de gasolineras 'low cost' es normal que los conductores se pregunten qué diferencia existe entre usar uno u otro carburante

El precio de los carburantes provocó hace una década el nacimiento de los carburantes low cost; se trata de carburantes que pueden costar hasta 20 céntimos menos por litro, algo difícil de explicar y que tradicionalmente se ha justificado en una calidad inferior.

La realidad es muy diferente: las gasolineras low cost no ahorran vendiendo gasolina y gasóleo de menor calidad, sino que lo que hacen es ahorrar en todo lo que rodea a los carburantes y que es prescindible. Por ejemplo, suelen ser siempre de autoservicio, un ahorro en personal que permite ofrecer el litro más barato.

Ahorran en personal

Una política que ha hecho mucho daño a las grandes petroleras; de hecho, su solución ha sido crear programas de fidelización que incluyen descuentos suculentos por el consumo de diferentes productos de la compañía, lo que permite pagar el carburante al mismo precio que las low cost.

El beneficio de uno u otro carburante llega a medio plazo

La realidad es que hace ya tiempo que está claro que el carburante low cost es exactamente el mismo que el convencional y que las diferencias no están en la calidad del mismo, sino en los aditivos que lleva, productos químicos que mejoran el funcionamiento de los motores.

Los aditivos marcan la diferencia

¿Puede ser que un coche entregue menos potencia con carburante low cost? La realidad es que es muy difícil. Por un lado, la diferencia de potencia sería tan baja que resulta imperceptible para cualquier conductor, eso suponiendo que pudiera haber una diferentica de 2 a 5 caballos, lo que es una barbaridad.

Sí es cierto que a largo plazo los aditivos mejoran la combustión y limpian los filtros, evitando que se acumule la carbonilla, con lo que a medio plazo es cierto que un coche podría funcionar mejor con determinado carburante enriquecido con aditivos. También es cierto que algunos de estos aditivos pueden disminuir el consumo ligeramente, por lo que podemos ganar en autonomía.

El tipo de carburante puede afectar a la autonomía

Todo ello sin dejar de lado que algunos de estos aditivos son antiespumantes, lo que significa que al repostar no genera espuma, con lo que cabe más combustible en el depósito del coche y aumenta la autonomía; podemos hacer más kilómetros con un mismo depósito.