El agente muestra la llave en cuestión

Seguridad

La Policía muestra su indignación por el uso que le están dando a estas llaves los delincuentes

Fueron muy populares en España al usarlas varias marcas de coches del mismo grupo, por lo que todavía quedan miles

Periódicamente las fuerzas de seguridad muestran en redes sociales sus últimos descubrimientos en materia de delincuentes, que habitualmente van por delante incluso de ellos.

Es lo que ocurre en este vídeo distribuido por la Policía autonómica catalana en redes sociales, en el que muestra el uso que le están dando los delincuentes a las llaves de un conocido grupo de coches alemán que comercializa varias marcas muy populares.

Llaves germanas

Los delincuentes llevan la llave dentro de un bote de unos conocidos caramelos, un detalle que ya resulta extraño. Una vez extraída la llave, los agentes detectan algo extraño, pues la llave no tiene ni el peso ni la rigidez que debería tener.

La llave se abre en dos y va cargadita

Una inspección más a fondo les permite descubrir que la llave se abre en dos y los delincuentes han sacado los elementos electrónicos del interior, es decir, literalmente la han vaciado.

Un buen escondite

De esta manera han aprovechado el sitio para esconder droga, en este caso varias papelinas en las que guardan la sustancia ilegal preparada para la venta. De esta manera pueden entrar a locales nocturnos sin levantar sospechas y comenzar a distribuir estas sustancias sin problemas, pues están ya preparadas para el menudeo.

Así se abre en dos

Hace ya años que las fuerzas de seguridad llegaron a decir que este tipo de llaves podían servir para preparar pequeños explosivos para detonar en determinadas situaciones, aunque finalmente ha tenido otra finalidad mucho más práctica.

Estas llaves son baratas, pues el fabricante suele cobrar entre 200 y 300 euros por cada una de ellas; son verdaderos mini ordenadores personales que incluyen toda la tecnología imaginable en su interior, fundamentalmente para evitar los robos. Del mismo modo, suelen tener en su interior un espadín para abrir las cerraduras manualmente.