Imagen de la agente de la Guardia Civil

Tráfico

Helena Iglesias, primera jefa de destacamento de la Guardia Civil: «La gente tiene una imagen nuestra sancionadora»

La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil se ha convertido en uno de los destinos menos solicitados por los agentes

Actualmente, en España hay algo más de 9.100 agentes de la Guardia Civil de Tráfico, aunque se considera que debería haber más de 10.000 para cubrir las necesidades de los 145.000 kilómetros de carreteras que deben vigilar a diario.

Una situación que provoca problemas como que durante la noche algunas provincias solo tienen una o dos patrullas en activo, un número insuficiente dadas las necesidades reales de las carreteras españolas, basta realizar un viaje por carretera para darse cuenta de que cada vez hay menos agentes en activo.

Una patrulla por provincia

Pese a ello, Helena Iglesias se ha convertido en la primera mujer jefa de destacamento, en este caso en Ciudad Real, y la segunda mujer en el Subsector de Tráfico de la Guardia Civil.

Helena junto a otro agente de Tráfico

La propia Helena reconoce en una entrevista a Lanza Digital que «Tráfico es un destino poco atractivo», un problema en el que ha tenido mucho que ver el empeoramiento de las condiciones laborales favorecido por la DGT, pues la conciliación con la familia es muy complicada con el sistema de turnos y guardias.

Helena, a la que ya le han asignado una moto, explica que «la moto es igual para todos, no hay diferencia entre chica y chico». El problema es que considera que existe un problema de imagen con su trabajo, pues la gente «tiene una imagen errónea con nuestro cometido, una imagen sancionadora, pese a que nuestro perfil es más preventivo que sancionador, nuestro objetivo es que haya menos accidentes y menos heridos, nuestra obligación es velar por la seguridad y ayudar».

Se trata de un problema que llevan reclamando desde hace tiempo algunas de las asociaciones de guardias civiles, que consideran que la DGT les obliga a dejar de lado su trabajo para ayudar a los conductores en la carretera a cambio de sancionarlos, tal y como explicaba la asociación hace tiempo, ahora la presión por sancionar es tan alta que en muchos casos tienen que multar y no pueden ni parar al conductor que ha cometido la infracción, con lo cual no se entera de la multa hasta que le llega a su casa dos días después.