La principal condición para ser histórico es tener más de 30 años de antigüedad

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Los dueños de vehículos históricos, indignados: les están multando en las Zonas de Bajas Emisiones

El nuevo Reglamento de históricos ha disparado su número en torno a los 200.000 vehículos, lo que blinda el legado histórico español del automóvil

Le pese a quién le pese y tenga las lagunas que tenga, el nuevo Reglamento de Vehículos Históricos es una de las mejores decisiones que ha podido tomar la DGT en su historia, se trata de un reglamento que blinda el futuro del legado automovilístico español, que durante años ha sido ninguneado en nuestro país.

Esto provocó la salida de miles de automóviles valiosos de España hacia otros países en los que se protegía y se valoraba más a este tipo de automóviles que suponen una herencia industrial que hay que conocer y proteger. Prueba de su éxito es que antes de que entrara en vigor el 1 de octubre de 2024 había en España unos 48.000 vehículos históricos, una cifra que hoy ya supera los 200.000 automóviles.

Cifra récord

La clave del reglamento era facilitar y abaratar la transformación de un vehículo en histórico, que ahora se reduce a una mera gestión administrativa que se basa en la confianza sobre la declaración del propietario, aunque posteriormente se comprobará si es verdad que el coche en cuestión más allá de tener 30 años se mantiene fiel a su origen y es digno de ser llamado histórico.

La declaración del propietario es clave para que un coche sea histórico

Es cierto que por el camino ha habido algunos problemas que ha preocupado a otro tipo de organismos, en este caso a los ayuntamientos, que consideraban que estos automóviles, que pueden circular por las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), podrían convertirse en un refugio para aquellos que quieren seguir usándolos a diario en ciudades como Madrid o Barcelona.

¿Un coladero en las ZBE?

Para ello se puso en vigor el límite de los 96 días máximo, que son los días que pueden conducirlos en Zonas de Bajas Emisiones, el problema es que tal y como nos ha contado el propietario de un vehículo de estas características siguen siendo multados en casi todas las grandes ciudades a las que entran.

El problema estaría en las cámaras de reconocimiento de matrículas

La clave del problema estaría en un fallo de coordinación entre la DGT y los ayuntamiento que hace que no crucen correctamente los listados. Así, las cámaras de Madrid, por ejemplo, registran la matrícula de los históricos y les sancionan al existir problemas al cruzar la información.

Esto ocurre aunque lleven la H amarilla y negra en el parabrisas delantero, lo que obliga a los propietarios a presentar un recurso, la única manera de que se la puedan quitar y no tenga que pagarla. En paralelo el dueño debe comprobar los requisitos de la ciudad a la que quiere acceder con su histórico antes de hacerlo, pues muchas de ellas exigen inscribirlo en un listado para evitar las sanciones.