Imagen de un coche con el número de teléfono en el parabrisas

Práctico

¿Por qué en Rumanía los propietarios de los coches dejan su número de teléfono en el parabrisas del coche?

Dice el refrán que allí donde fueres, haz lo que vieres; esta conductora descubre el motivo por el que muchos conductores dejan su número en el parabrisas

Cada país tiene sus propias costumbres que en muchos casos no se sabe muy bien de dónde vienen, por ejemplo en Argentina es típico dejar encima de un coche una botella de agua a la mitad si el propietario quiere indicar que está a la venta.

Desconocemos por completo la razón por la que se habrá llegado hasta esta costumbre, pero lo cierto es que es así y como tal se aplica. Ahora es una argentina la que pregunta en redes sociales el por qué de una costumbre un tanto extraña que es habitual en Rumanía.

El teléfono en el parabrisas

Allí es normal encontrarse por la calle coches con el número de teléfono en el parabrisas delantero, la protagonista no tiene muy claro por qué lo hacen.

Se trata de algo que también se hacía en España hace décadas, cuando era habitual aparcar el coche en doble fila, de esta manera si molestábamos a alguien podía llamarnos al número para que lo moviéramos, aunque entonces eran teléfonos fijos y no móviles.

Otro número en un coche en Rumanía

En este caso la razón es la misma, los conductores que aparcan mal el coche ponen el teléfono por si molestan a alguien, que puede llamarle para que lo muevan de sitio, una costumbre que en España desapareció a base de multas, pues aquí aunque dejes el número de teléfono bastan minutos para que nos pongan una multa y ni nos enteremos.

Matizar que la protagonista se equivoca y graba en el vídeo los números de chasis de los coches como si fueran el teléfono, pues algunos coches llevan el número de chasis en el parabrisas delantero.

Los conductores con más años recordarán que antes era incluso habitual dejar el coche mal aparcado con las llaves puestas, de manera que quien viniera pudiera mover nuestro coche en caso de que molestara, una auténtica irresponsabilidad.