Esta es la insignia en cuestión, que cuesta 15.000 euros

Desorbitado

15.000 euros por insignia: tras el coche eléctrico, Ferrari se cubre de gloria al desvelar el precio de la insignia que lleva

Ni aunque estuvieran pintadas por Pablo Picasso, parece que tenga sentido cobrar ese dineral por los emblemas

Hace solo unas horas que Ferrari acaparaba la atención informativa, pero no era por un motivo positivo, sino todo lo contrario. La marca italiana presentaba su último lanzamiento, el Luce, un coche eléctrico que recibió críticas unánimes: es espantoso.

Briatore y Luca Cordero di Montezemolo coincidieron en comentarios como que no es digno de llevar la insignia de Ferrari, el famoso Cavallino Rampante. Pues bien, conviene saber qué hay detrás del Cavallino Rampante del Luce y del resto de sus modelos.

El Cavallino de oro

Para empezar, conviene saber que las insignias de Ferrari de las aletas del coche son opcionales y tienen un precio de 15.000 euros la pareja, sí, el mismo dinero que puede costarte un Dacia.

El pintado es completamente artesanal

La marca defiende que detrás de las insignias está el trabajo de un artesano, pues las insignias no son de plástico y se pegan, sino que son pintadas sobre la chapa del coche. Se trata de un trabajo en el que un especialista invierte unas ocho horas de trabajo manual en cada una de ellas, es decir, que en un coche completo tarda el equivalente a dos jornadas laborales completas.

Tarda ocho horas

Las insignias llevan varias capas de pintura para conseguir el efecto deseado y, al no ser de pegar, permiten pulir la pintura igual que el resto de la carrocería o darle cera sin problemas.

El Cavallino se perfila a mano

En cualquier caso e independientemente de que sea Ferrari o cualquier otro fabricante, cobrar una imagen del tamaño de esta insignia al precio de un cuadro de autor de renombre parece una exageración, pero es que en el universo Ferrari todo es así.

Basta otro ejemplo: los vinilos para el capó que llevan algunas de sus versiones cuestan la friolera de 6.000 euros y en este caso sí que son simples pegatinas que se ponen sin más sobre la pintura del coche.