Imagen de uno de estos mecanismos
Seguridad
Primero fue la V16 y ahora el alcoholímetro: el nuevo accesorio que va a obligar a llevar en el coche la DGT
Este automatismo está ya en funcionamiento en algún país de la Unión Europea, donde el resultado estaría siendo positivo
Hace ya casi cuatro años que las ADAS se convirtieron en sistemas de seguridad obligatorios en los coches; se trata de automatismos basados en cámaras y radares que en teoría mejoran la seguridad de los conductores, aunque la realidad es que algunos no quieren ni oír hablar de ellos.
Nos referimos a sistemas como el avisador de somnolencia o el de cambio involuntario de carril, o el más habitual de todos, que te avisa si superas el límite de velocidad. Entonces también se aprobó un ADAS más que debería ser obligatorio el 6 de julio de 2026: el alcoholímetro.
Es obligatorio para todos los coches
Pero vayamos por partes; por ahora no es un alcoholímetro como tal, sino la preinstalación del mismo, que deben tener todos los coches que salen del concesionario a partir de esa fecha.
Ya hay diferentes tipos y fabricantes de este dispositivo
Se trata por ahora de una simple preinstalación que, cuando la DGT lo considere adecuado, puede obligar a todos los conductores a soplar en un pequeño alcoholímetro antes de arrancar el coche. Este sistema permite precisamente que el coche no arranque si el conductor da positivo en el control de alcoholemia portátil.
Si das positivo: no arranca
Un sistema extremadamente sencillo que ya incorporan en algunos países como Italia y que en España es ya obligatorio en los autobuses para evitar accidentes.
El funcionamiento es relativamente simple: el conductor sopla antes de arrancar el coche y, si diera positivo, tendría que esperar 10 minutos antes de poder realizar un nuevo test.
El sistema va unido al arranque del coche
En cualquier caso, lo que no está muy claro es cómo evitaría este sistema que pueda ser otra persona distinta al conductor quien sople en el alcoholímetro para poder arrancar el coche.
Por el momento se desconoce la fecha concreta en la que la DGT decidirá su puesta en funcionamiento, aunque muy bien podría estar esperando a que la orden venga de Bruselas para eludir responsabilidades.