Imagen de una de las cámaras del radar de tramo

Tráfico

El radar maldito de la DGT: tendrá que devolver el importe de todas las multas que ha puesto

El organismo ha reconocido su error y espera a las reclamaciones para devolver lo cobrado a los conductores

Hace ya más de un año que la DGT anunció su intención de aumentar el número de radares de tramo y de radares remolque, los equipos que son más eficientes en su opinión. En este caso que ha saltado a los medios el protagonista es precisamente un radar de tramo, que ha metido al organismo en un verdadero problema legal.

Aunque parezca mentira y muy resumido, el problema ha sido que el organismo ha puesto en funcionamiento un radar de tramo que multaba a una velocidad inferior a la indicaba en las señales de carretera.

El radar traicionero

A efectos prácticos esto significa que aunque las señales de carretera indicaban que la velocidad máxima era de 100 kilómetros a la hora, la realidad es que este radar estaba tarado para multar a 80, un verdadero sinsentido que convirtió al radar en un auténtico killer de conductores, que cayeron como moscas.

El tramo tiene más radares

La DGT reconoció su error una vez que los conductores empezaron a denunciar los hechos, pues estaban recibiendo en sus domicilios sanciones muy abultadas por una infracción que no había cometido.

Una vez comprobados los hechos, la DGT reconoció el error y empezó a retirar las sanciones recurridas por conductores, el problema es que hay miles de sanciones de conductores que no las han recurrido sino que las han abonado.

¿Devuelve el dinero?

En este caso y aunque la DGT debería actuar de oficio devolviendo el dinero desconocemos si lo hará o no, pero nos tememos que no. Tal y como hemos dicho, este radar pertenece a la categoría de tramo, un tipo de radar compuesto por dos cámaras lectoras de matrículas que lee la hora de entrada al tramo del vehículo y la hora de salida y así sabe la velocidad media y puede proceder a sancionar.

Los radares de tramo tienen que estar señalizados

La DGT considera que estos radares son muy eficaces porque al contrario que los convencionales, que obligan a mantener la velocidad en un punto concreto, hacen que los conductores controlen su velocímetro en un tramo más largo. Este radar en concreto está ubicado entre los kilómetros 1.106,2 y 1.207,5 de la A-7, entre los municipios de San Roque y Algeciras.