Consejos de Motor, con Paula ReigAlfonso Úcar

Muy prático

El método 'japonés': la manera más rápida de enfriar tu coche aparcado a pleno sol

Este sencillo procedimiento puede bajar la temperatura interior del vehículo más de 10 grados en cuestión de segundos

Aunque parezca mentira, la temperatura del habitáculo de un coche estacionado al sol puede superar los 50 grados y llegar a los 60 grados, una temperatura que puede ser incluso superior sobre algunas de las superficies del habitáculo, por ejemplo en el salpicadero o en las tapicerías de los asientos.

La temperatura es tan elevada que todos los años fallece algún menor al que sus padres han dejado en el interior del coche por un descuido, una situación extrema que merece una reflexión sobre por qué los fabricantes no introducen ya alguna medida de seguridad que evite esta situación, algo tan sencillo de evitar como introducir un sensor de movimiento en el interior del vehículo.

Un riesgo grave

Las últimas semanas España ha alcanzado temperaturas históricas nunca vistas en nuestro país en el mes de junio, una ola de calor que se ha adelantado mucho a lo que suele ser habitual y que nos recuerda que aun queda mucho verano por delante y mucho calor, una situación de riesgo elevado que hace que muchos conductores se planteen cómo pueden rebajar la temperatura del vehículo cuando llegan tras haberlo dejado al sol.

La clave es reducir la temperatura del coche lo antes posible

En este caso el método japonés es el mejor y más rápido que existe, un sistema tan sencillo como eficaz que consiste en abrir una de las ventanillas del coche y abanicar con la puerta contraria abriéndola y cerrándola varias veces para comprimir el aire caliente que hay en el habitáculo y que salga por la ventanilla.

Así lo que logramos es que entre aire más fresco, pues lógicamente el aire en el interior está recalentado y su temperatura es mucho más alta que la que entra de fuera. Un procedimiento tan sencillo como funcional, pues quién lo prueba repite. A partir de aquí la clave es poner a funcionar la climatización, primero con la recirculación apagada y una vez que la temperatura haya bajado, activada.