Imagen de uno de los camiones de bomberos
Incendios
Los bomberos indignados, no pueden usar sus camiones en los incendios por culpa de las emisiones contaminantes
El problema es que las altas temperaturas consumen el aditivo que llevan sus depósitos para reducir las emisiones y se quedan inutilizados en pleno incendio
Hace ya años que Bruselas obligaba a reducir tanto las emisiones contaminantes a los coches con motor diésel que los fabricantes tuvieron que inventarse un método para lograrlo, en este caso la solución fue la utilización de un aditivo, llamado AdBlue, que permite una reacción química determinada en el escape y en el catalizador del vehículo de manera que las emisiones son mucho más bajas.
El único problema es que este líquido obliga al conductor a estar pendiente del nivel de un fluido más en el automóvil para que no quedarse sin AdBlue, pues cuando un coche se queda sin este aditivo deja de funcionar.
El motor se para
Se trata de una medida de seguridad implementada por Bruselas, para asegurarse de que los conductores se comprometan a llevar siempre lleno el depósito de AdBlue, salvo que quieran quedarse tirados en la carretera.
Los bomberos franceses denuncian que se ven obligados a repostar AdBlue cada rato
El único problema es que hace solo unas horas que los bomberos franceses se quejaban públicamente porque sus camiones se paran cuando están apagando incendios en mitad del campo, al parecer las altas temperaturas hacen que este producto se evapore y se vacíen los depósitos, con lo que los camiones se paran y dejar de ser útiles en la lucha contra el fuego.
Los camiones no sirven
De hecho, en esta situación lo único que pueden hacer es volver a la población más cercana para buscar una estación de servicio y repostar el depósito de aditivo. En los turismos este depósito suele ser de 10 o 20 litros, y permite circular entre 5.000 y 15.000 kilómetros en función del coche.
Este producto tiene un precio en las gasolineras de entre 60 céntimos y un euro por litro, pero hay que tener mucho cuidado con que no se vierta sobre ningún sitio, pues tiene un olor similar al de la orina, al estar compuesto por urea.