Aunque no sea aconsejable no deja de ser habitual

Caso práctico

Los tribunales lo dejan claro: no es legal usar el coche de empresa ni en vacaciones ni en festivos

Utilizar un coche de empresa fuera del horario laboral y sin una autorización explícita de la empresa supone un riesgo de despido procedente muy importante

Hace ya años que es habitual que determinados puestos de trabajo incluyan un coche de empresa, o bien como parte del pago y salario del trabajador o directivo o bien como un medio para llevar a cabo su trabajo, ya sea la furgoneta de un empleado de mantenimiento o del visitador de una farmacéutica.

Es cierto que hace años no estaba regulado y se consideraba casi un ‘regalo’ de la empresa libre de impuestos que el trabajados podía usar a su antojo, pero hoy la evolución laboral y varias sentencias judiciales han dejado claro que eso no es así.

No es un regalo

Lo primero que hay que verificar es el contrato de utilización del vehículo de empresa que hemos firmado, en el mismo deben especificarse cosas básicas como si por ejemplo tenemos derecho a usarlo durante los fines de semana, las vacaciones o el tiempo libre en general.

Las flotas de empresa suponen hasta el 50 % de las ventas del mercado

En este último caso el trabajador debe cotizar por el uso parcial que hace del coche para su vida privada, lo que se considera un ingreso y como tal debe quedar reflejado en la declaración en función del tiempo que dispone del mismo.

Motivo de despido procedente

De mismo modo la empresa debe autorizarlo por escrito, tanto el uso del vehículo durante los fines de semana como durante las vacaciones, lo contrario supone un vacío legal tan grave que tal y como ha dejado constancia el Tribunal Supremo en varias sentencias, es motivo de despido.

En este caso las sentencias hablan del uso de un vehículo de empresa durante las vacaciones sin comunicación previa y autorización de la empresa por escrito, pues en este caso se trataría de un abuso de confianza y deslealtad por parte del trabajador, motivo más que suficiente para justificar su despido.

Llevarse a la playa un coche de empresa no es una buena idea

Las sentencias matizan también que en ningún caso existe un derecho adquirido por costumbre aunque en el pasado la empresa haya permitido que los trabajadores se lo llevaran de vacaciones.

Todo eso sin contar la posibilidad de que sufras un accidente y el seguro se meta por medio ante la utilización irregular de un coche que estaría asegurado como un vehículo para trabajar, un cúmulo de irregularidades que pueden originar un problema serio.