El paso de camiones ha terminado por hundir el carril derecho

Seguridad vial

Los camiones hunden las carreteras españolas pero no es por su culpa, el problema es la falta de mantenimiento

Un verano más, los conductores denuncian el lamentable estado de las carreteras, causa directa de decenas de accidentes y averías cada año

Un verano más, basta realizar cualquier viaje por la red principal de carreteras para darse cuenta del deterioro de carreteras y autopistas, que ha obligado a mantenimiento de carreteras a cerrar tramos enteros del carril derecho para evitar que los coches circulen por los mismos.

Mientras, el ministerio de Óscar Puente, de quien dependen las carreteras nacionales de titularidad estatal, opta por parchear las carreteras con pequeñas partidas presupuestarias que no arreglan el problema de raíz, pues tal y como asevera la Asociación Española de la Carretera, hay un déficit estructural de mantenimiento de unos 13.000 millones de euros que crece a un ritmo de 1.000 millones anuales.

Estado calamitoso

Y decimos estructural porque los estudios ya no hablan de que la capa superficial esté deteriorada, sino que explican que el problema es que los daños afectan ya a los cimientos de las autopistas que se han hundido tras décadas sin mantenimiento.

Los neumáticos de los camiones hunden la zona por la que pisan

Para hacernos una idea, esta parte de la carretera debe ser revisada y arreglada cada 10 años y en España el mantenimiento de carreteras se detuvo en seco en 2008. El problema es que, con una flota de más de 620.000 camiones pesados en constante funcionamiento, el deterioro de las carreteras es muy exigente.

Más de 600.000 camiones

Hay que tener en cuenta que el peso de muchos de estos vehículos supera las 40 toneladas y, de acuerdo con la ley de la cuarta potencia, un camión de 5 ejes y 40 toneladas con 8 o 10 toneladas por eje provoca sobre el asfalto un desgaste equivalente al de más de 5.000 a 10.000 turismos convencionales.

Muchos vehículos optan por circular por el carril izquierdo

El problema es que este tipo de vehículos ha terminado por provocar roderas en las autopistas como si fueran caminos de tierra; es decir, la zona de la autopista en la que pisan los neumáticos está literalmente hundida, algo insólito.

En su día, las carreteras españolas se construyeron con materiales ligeramente flexibles por motivos de comodidad y ruidos y no con hormigón, lo que obliga a llevar a cabo el mantenimiento periódico que citábamos antes.

A-6, A-3, A-67... todas están igual

Ahora solo hace falta circular por algunas de las carreteras más importantes, como la A-6 o la A-3, para darse cuenta de un fenómeno del que no son responsables los camioneros, que son imprescindibles para la logística en nuestro país, sino que la responsabilidad recae plenamente sobre la falta de mantenimiento.

Numerosas autopistas españolas tienen ya carriles cortados

La situación es tan grave que hace ya tiempo que muchos conductores han optado por circular directamente por el carril central o izquierdo, evitando los carriles derechos que están plagados de socavones, grietas y las citadas roderas.