Northvolt se ha convertido en la muestra de la decadencia automovilística europea

Industria

Operarios mudos y sordos, el precedente de la fábrica de baterías sueca quebrada por el sabotaje chino que preocupa en Europa

Los miedos llegan cuando VW podría compartir la propiedad de su planta de baterías en Almussafes con una multinacional china

En 2016 veía la luz uno de los proyectos europeos más ambiciosos en materia de electrificación; se trataba de Northvolt, la primera fábrica de celdas de baterías europea que fue puesta en marcha por un antiguo directivo de Tesla.

Lógicamente, tanto el Gobierno sueco, lugar elegido para su emplazamiento, como la Unión Europea echaron el resto en un proyecto en el que se dilapidaron en torno a los 12.000 millones de euros aportados tanto por Suecia como por Bruselas.

12.000 millones a la basura

El proyecto contaba con socios tan solventes como VW, BMW, Goldman Sachs, AMF o Folkman, una joint venture de la que también formaba parte la multinacional china Wuxi Lead. Northvolt suponía la salvación del coche eléctrico europeo, que nacía a merced de China; de hecho, esta fábrica estaba llamada a romper la dependencia tecnológica de Pekín y hacernos autosuficientes en materia de baterías.

La fábrica nunca alcanzó más de un 20 % de su capacidad de producción

Desde el inicio, los trabajadores europeos denunciaron la falta de colaboración por parte del socio chino Wuxi Lead, empresa de propiedad estatal, pues enviaba maquinaria en mal estado y con procedimientos de funcionamiento en chino, lo que impedía que los operarios europeos pudieran manejarlo.

Sabotaje chino

La guinda la pusieron los operarios chinos mandados desde Pekín para ponerla en funcionamiento, que solo hablaban chino, con lo cual eran funcionalmente mudos y sordos. Un desastre que provocó que la planta quebrara definitivamente en primavera de 2025 tras no haber alcanzado ni un 20 % de su capacidad de producción.

Hace ya años que el propio Gobierno de Pekín ha advertido a sus compañías sobre el riesgo de compartir tecnología con Europa y lo ha vetado, un problema que podría estar detrás de los retrasos de producción sufridos por la fábrica de baterías del Grupo VW en Sagunto, que no va a empezar a fabricar baterías hasta el año que viene, aunque estaba previsto que comenzara en septiembre.

Preocupa el futuro de la fábrica de VW en Sagunto

A estos datos se suma la información anunciada por La Tribuna de Automoción, que anticipa inquietantes movimientos accionariales en la propiedad de la nueva factoría, en la que Gotion, multinacional china experta en producción de baterías, podría intentar hacerse con el control de la fábrica a costa de VW.

Recordemos que en el caso de Northvolt los chinos intentaron comprar a precio de saldo los restos de la fábrica, que finalmente terminaron en manos de los Estados Unidos, pero no como una fábrica de baterías.

Este precedente inquieta ya en Europa de cara a lo que está ocurriendo con los fabricantes chinos, que en una semana ya han entrado como un elefante en una cacharrería en la fábrica de Ford en Almussafes y ahora en VW Sagunto.