En cuestión de segundos el fuego subía ya por la laderaLM

Se pudo repetir la tragedia

Asistimos al inicio de un incendio similar al de Madrid por culpa de la vegetación y el abandono de las carreteras

Hace solo unas horas que hemos sido testigos de cómo un vehículo en llamas parado en un arcén de la A-1 originaba un pequeño incendio en segundos que fue rápidamente apagado por los bomberos

Basta circular por la mayor parte de la red nacional de carreteras para descubrir que las cosas no se están haciendo bien. Más allá del estado de abandono del firme, la acumulación de maleza en los laterales de las carreteras no solo dificulta la visión de los conductores, sino que supone un riesgo inminente para los incendios.

Hace solo unas horas que relatábamos que el origen del fuego que ha asolado Madrid, Ávila y Toledo no está en que un coche salga ardiendo, algo que entra dentro de la normalidad, sino en el estado de conservación.

Así lo vivimos

Horas después, en un viaje por la autopista A-1 en el tramo conocido como la bajada de Somosierra en dirección Madrid, en concreto en el kilómetro 86, hemos presenciado unos hechos que ponen los pelos de punta respecto a lo sencillo que es hoy que se repita lo que ocurrió en San Martín de Valdeiglesias.

La prioridad de los bomberos: apagar el talud y el vehículo

En este caso, el remolque de un camión cargado que bajaba el puerto echó a arder en uno de sus ejes traseros, seguramente por un problema con los frenos, algo que ocurre cada semana. El problema es que en cuestión de minutos el incendio había saltado ya hasta los laterales de la carretera, provocando un pequeño incendio.

Del remolque a la vegetación

Los casi 40 grados centígrados registrados a la hora de los hechos, las 13:00 horas, facilitaron que el incendio creciera a la velocidad de la luz. Afortunadamente, en este caso, dos dotaciones de bomberos con sendos camiones lograban apagarlo en cuestión de minutos, evitando que las llamas fueran a más. Una situación dantesca que refleja el riesgo que corremos estos días en las carreteras.

Los bomberos se afanan en apagar el camiónLM

El problema es que la falta de limpieza de la vegetación de los arcenes y la falta de desbroce provocan que el estado de abandono se convierta en combustible para cualquier chispa, ya sea por la colilla de un cigarro o por el incendio de un coche. En este caso, el culpable no es el vehículo que sale ardiendo, algo que ocurrirá siempre, sino la vegetación que hace meses que nadie se ha molestado en eliminar de las proximidades de las carreteras.

A esto hay que sumar el agravante que supone que las carreteras dejen de cumplir su misión como cortafuegos y las llamas puedan cruzar de un lado a otro con total facilidad a causa del exceso de vegetación.

En el caso que hemos presenciado, los bomberos lograron detener el fuego y en cuestión de minutos aparecía un hidroavión que, afortunadamente, no tuvo que realizar ni una sola descarga para terminar con las llamas.