Marruecos consolida así un ecosistema industrial completo

Industria

Marruecos se afianza como la mayor amenaza para la automoción española al construir su primera fábrica de baterías

La planta cuenta con capital chino y está ubicada en Kenitra, cerca de la fábrica de Stellantis, y situará a Marruecos en el grupo de cabeza de la automoción mundial

Hace ya más de un año que Carlos Tavares, CEO de Stellantis, ya advertía a España de que su principal rival industrial no era ninguno de sus vecinos europeos, sino que debía buscarlo en el sur, en clara referencia a Marruecos, un país que lleva una década preparándose para consolidarse como una alternativa a las fábricas europeas y españolas.

Costes laborales disparatados

La clave estaría en sus costes laborales, pues mientras que un obrero de Marruecos cobra al mes entre 500 y 600 euros, uno español ronda los 2.000 euros. De esta forma, mientras que en Marruecos el coste de la mano de obra por coche es de unos 150 euros, en España rondaría los 850 euros, una diferencia que multiplica la competitividad de la industria de Marruecos.

Marruecos produce ya unos 500.000 coches al año

A todo ello hay que sumar que Marruecos ha construido dos de los mayores puertos del Mediterráneo en las ciudades de Tánger y Nador, desde los que pretende controlar el acceso comercial a este mar y convertirse en un centro de distribución de automóviles de primer orden.

La clave sería producir automóviles en Marruecos a gran escala en las tres fábricas que Stellantis y Renault tienen en el país para mandarlos hasta territorio europeo en cuestión de horas cruzando el estrecho. Una logística a la que también ha contribuido Europa, que ha colaborado financieramente en la construcción y fabricación de los puertos.

Una fábrica 3.0

Marruecos acaba de sellar el último capítulo de esta amenaza con la construcción de una fábrica de baterías; conviene tener en cuenta que la única gran planta de baterías que ha intentado poner en marcha Bruselas en Suecia quebraba hace ya dos años.

De hecho, Europa se estaría encontrando con mucha dificultad para la producción local de baterías, pues, por ejemplo, la gran planta de baterías que VW está construyendo en Valencia ha retrasado ya unos meses el inicio de producción hasta el año que viene por problemas internos. El problema es que China domina esa tecnología y no está dispuesta a ponerla en manos europeas con facilidad.

Puesta en marcha de las obras para la fábrica en Marruecos

En el caso de Marruecos, el socio tecnológico es Gotion, la multinacional china que va a ser partner para la producción de baterías con tecnología de litio, una gran planta con una capacidad inicial de 10 gigavatios hora que nace con una previsión de alcanzar el centenar de gigavatios a pleno rendimiento.

Una fábrica a la carta

Hace ya tiempo que China se ha convertido en socio preferente de Marruecos; tal es así que se ha hecho con los derechos de explotación de algunos de los mayores yacimientos de litio y tierras raras del país.

Casualmente, la fábrica va a producir un tipo de baterías que son las que van a necesitar de forma masiva las plantas de VW en Navarra y Martorell y la de Stellantis en Zaragoza, sin olvidar que es más que probable que las plantas que Renault y Stellantis tienen en Marruecos también produzcan coches eléctricos de bajo coste alimentados por este tipo de baterías.

Tal es así que la nueva planta de Gotion está ubicada en la zona de Kenitra, justo donde Stellantis está produciendo coches de las marcas Peugeot y Citroën.