La Operación Paso del Estrecho mueve 3,5 millones de personas y casi 900.000 coches

Carreteras

La Operación Paso del Estrecho bate récord con 4 millones de personas y 900.000 coches: «Algunos aún se lavan los pies en los lavabos de las gasolineras»

Un viaje de más de 2.000 kilómetros que algunos conductores realizan casi sin dormir, lo que convierte sus coches en bombas de relojería al límite de la seguridad exigible para poder circular

La Operación Paso del Estrecho conocida en Marruecos como Operación Marhaba nacía en 1986 fruto de la colaboración del Gobierno de España y el de Marruecos de la época, era la respuesta entonces al creciente número de magrebíes que cruzaban la península provenientes de toda Europa con destino a su país de origen para reunirse con su familia durante las vacaciones.

Entonces hablábamos de unas 250.000 personas, una cifra que hoy supera los 3,5 millones de personas, hasta el punto de que es el mayor dispositivo logístico humano al que hace frente la Unión Europea.

Logística humana sin precedentes

El perfil de los viajeros han cambiado mucho, de hecho se calcula que casi el mismo número de personas realizan el viaje en avión y evitan un traslado por carretera en el que tardan entre 2 y 3 días que en ocasiones recorren sin dormir, una media de entre 2.000 y 2.500 kilómetros que termina por convertir a los vehículos en auténticas bombas de relojería.

La calidad general ha mejorado pero se siguen viendo cosas como esta

Coches cargados hasta los topes de cosas y personas en las que el conductor apenas descansa por la prisa para llegar a su país lo antes posible y solo paran para malcomer y realizar las oraciones diarias.

Lo vive a diario

Al habla con el trabajador de una gasolinera de la A-1 en el kilómetro 50 que lleva más de 30 años viéndoles pasar nos confirma que el perfil de los viajeros y sus coches «ha cambiado mucho, ya no son familias enteras, sino que viajan los hijos de aquellas familias e incluso los nietos con su pareja, los coches tampoco son tan viejos como entonces; mucho coche alemán de Mercedes, Volkswagen y BMW», confiesa eso sí que siguen generando algún problema en las gasolineras, pues en ocasiones «sacan alfombras y se echan a dormir en el suelo y algunos mantienen la costumbre de lavarse los pies en los lavabos de manos», de hecho no es difícil encontrarse con carteles en los que se advierte a los usuarios del baño de que está prohibido lavarse los pies.

Muchas gasolineras se ven obligadas a colocar estos carteles

Se trata del Wudu, una tradición islámica que proviene del Corán que les obliga a lavarse pies, manos brazos y cara antes de cada una de las cinco oraciones diarias. Hay gasolineras que han instalado incluso lavabos adaptados para que puedan hacerlo con mayor comodidad y sin generar molestias, pues en algunas de ellas como en las que hay que hay en la A-1 frente al circuito del Jarama, es una auténtica invasión de familias árabes durante todo el verano.

Solo gastan combustible

De hecho, el combustible es prácticamente lo único que gastan en España, pues llevan prácticamente de todo en el coche y su intención es gastar lo mínimo durante el día largo que permanecen en España.

Una operación que comienza el 15 de junio y se alarga hasta el 15 de septiembre y en la que todavía es posible ver auténticas chatarras con ruedas cargadas hasta los topes, de hecho aun corre el rumor de que la Guardia Civil no quiere pararlos por que la cantidad de irregularidades que presentan los coches les obligaría a inmovilizarlos, con el problema logístico que supone para ellos y para todos. La DGT llegó a aclarar incluso que no tienen que llevar las baliza V16 al estar en tránsito.

No llevan la baliza V16

Pero junto con los coches, las rutas también han cambiado, antes prácticamente todos bajaban por la A-1 hasta Burgos y Madrid y de ahí a Sevilla y Algeciras, pero la apertura de nuevos ferris en Tarifa, Almería, Málaga, Alicante o Valencia ha hecho que ahora muchos elijan la autopista del Mediterráneo (AP-7), o la de Extremadura (A-5) y la autopista de la Plata… en función del lugar de destino.

El perfil de los que cruzan y sus coches ha cambiado, imagen de 2008

La Administración también ha ayudado a agilizar el proceso y ahora la clave está en evitar los grandes atascos en los puertos, con los cual se ha optado por billetes de ferry únicos que se compran en toda la geografía española y que permiten subirse al primer barco que salga del puerto que vaya a su destino independientemente de la compañía. Todo para lograr que crucen lo antes posible y permanezcan lo menos posible en territorio nacional.

A falta de concluir la temporada las previsiones son superar los 3.488.000 pasajeros y 857.000 vehículos del año pasado, récord absoluto por ahora.