Las fábricas europeas han disminuido su producción aniveles nunca vistos
Industria
El drama del automóvil europeo: desaparecen 3 millones de coches de las fábricas del Viejo Continente
El sector del automóvil aporta un 7 % al PIB europeo y genera casi 14 millones de puestos de trabajo en el Viejo Continente
Es del dominio público que el automóvil europeo no pasa por su mejor momento, de hecho podemos hablar de la mayor crisis de su historia, un colapso que pone en juego su propio futuro y un 7 % del PIB del Viejo Continente, que es lo que aporta el automóvil.
Para entender lo que está pasando basta ver los datos de producción y venta de la Unión Europea los últimos años. 2017 y 2018, que quedan ya muy lejos, fueron los años en los que las fábricas comunitarias de coches marcaban el tope productivo histórico de Europa con 15,5 millones de unidades, una cifra inalcanzable hoy en día en una industria que se mueve en los 11,8 millones de coches y sueña con superar los 12 millones, algo imposible si tenemos en cuenta que este año vuelve a caer el volumen de producción.
Adiós al Reino Unido
Una de las razones menos conocidas de esta caída de producción estuvo en la salida del Reino Unido de la UE, un país que producía un millón de coches al año que han dejado de sumar, un dato que no enmascara la realidad del sector.
La producción de coches de UK dejó de contar con su salida de Europa
La clave es que el automóvil europeo ha dejado de seducir a los compradores de manera preocupante tanto en Europa, donde cada vez compramos más coches importados de Asia (fundamentalmente chinos, japoneses y coreanos), como en China, donde la caída de ventas de los fabricantes europeos supera el 40 % en lo que va de año, un dato extremadamente preocupante.
El coche europeo se desploma en China
Por si todo esto no fuera suficiente, las propias marcas europeas llevan años deslocalizando su producción fuera de territorio comunitario y por ejemplo Renault y Stellantis fabrican ya en Marruecos y BMW, Mercedes y Volkswagen hacen lo propio en China, coches que posteriormente entran en el mercado europeo con la categoría de importados.
Un panorama preocupante. Si tenemos en cuenta que la caída de producción de las fábricas europeas supone que sobran hasta una decena de plantas, la cuenta es sencilla: si Europa ha dejado de producir 3 millones de coches y cada fábrica produce unos 300.000 coches al año, sobran una decena de ellas actualmente, que bien están ya cerradas o llevan ese camino, si es que alguna marca china no acaba comprándola o alquilándola, tal y como ha pasado con la de Ford en Almussafes.
China está detrás de la caída de producción en Europa
A todos estos datos hay que sumar que el volumen del mercado europeo ha caído de forma dramática desde 2017, cuando se superaron los 15 millones de matriculaciones por las 10,8 con la que se cerró 2025.
La salida de el Reino Unido supuso un primer bajón de unos dos millones de unidades, a lo que hay que sumar la gran debacle post Covid de 2022, cuando las ventas superaron por poco los nueve millones de unidades. Un futuro incierto mientras Bruselas no termina de mover ficha y el coche eléctrico no parece que vaya a salvar la industria europea.