Los vehículos deben permanecer a distancia y pueden marcar los límites del encierro

Festejos

El toro del campo, una tradición en la que los astados se disfrutan desde un todoterreno en las fiestas de los pueblos

Aunque en algunos lugares se está perdiendo, se trata de una diversión en la que los aficionados contemplan los animales desde los asientos de sus coches

El toro del campo es una disciplina con gran arraigo en nuestro país, la diferencia con los encierros tradicionales es que aquí los toros se sueltan en el campo y son pastoreados por profesionales a caballo, un medio mucho más afín a las capacidades de los toros, que se mueven en el campo como pez en el agua. De hecho según explican los especialistas sorprende la velocidad a la que se mueven los toros en el campo frente a un humano corriendo.

Son famosos los festejos de Cuellar en Segovia, Medina del Campo en Valladolid o Yunquera de Henares, Marchamalo y Jadraque en Guadalajara, hasta donde llegan cientos de conductores al volante de sus todoterreno.

Cuanto más viejo mejor

Lo primero que hay que matizar es que en este tipo de eventos está prohibida la participación activa de los vehículos a motor, es decir no pueden citar al toro ni nada parecido y mucho menos perseguirlos o empujarlos, sino que lo correcto es que los coches formen una barrera de contención para delimitar la zona de la que no se deben salir los animales.

Conviene tener cuidado porque a veces los coches no salen bien parados

Así, los coches se convierten en un palco privilegiado para los miles de aficionados que asisten a bordo de un todoterreno o un vehículo viejo habitualmente, pues hay que tener claro que se juegan la integridad del mismo.

Una cornada en el coche

No es raro que alguno de los animales más bravos acabe embistiendo un coche, lo que provoca con facilidad el reventón de un neumático, la rotura de un cristal e incluso un agujero en la carrocería, por lo cual la recomendación es hacerlo solo con coches viejos que no tengan ningún valor, pues de lo contrario podemos llevarnos una sorpresa.

En este caso el coche de la Guardia Civil sale mal parado

En estos casos no suele ser fácil explicar al seguro del coche lo que ha ocurrido y mucho menos que nos arregle los daños provocados.

En ninguna circunstancia como decimos podemos molestar a los toros ni conducirlos con los coches, sino que lo harán los caballistas, lo contrario puede suponernos una multa. Ahora en verano y con el pasto seco conviene además tener mucho cuidado donde aparcamos pues el catalizador podría provocar un incendio con relativa facilidad.