Los controles de alcohol y drogas son cada vez más habituales

Seguridad vial

La multa injusta de 1.000 euros que pagan muchos conductores por un fallo de medición de la DGT

Afortunadamente cada vez hay más controles en las carreteras, aunque no todos tienen la precisión y exactitud que deberían

La Dirección General de Tráfico realiza cada año más de 7 millones de test de alcoholemia en las carreteras, unas pruebas que tienen un grado de precisión altísima, pues el margen de error certificado debe ser inferior al 5 % respecto al nivel de alcoholemia real, para lo que luego se procede a usar un alcoholímetro de precisión.

Si hablamos de drogas, el organismo realiza solo unas 140.000 pruebas cada año, en este caso y tal y como nos han confirmado fuentes de la Guardia Civil, los realizan habitualmente cuando existe sospechas de que un individuo ha consumido por la actitud que demuestra.

Actitud sospechosa

Lo habitual es que si un conductor muestra un comportamiento extraño y da negativo en un control de alcoholemia, se le somete al de drogas, que suele tener un precio superior a los 20 euros por test, por lo que su uso está más limitado.

Los test de drogas rondan los 20 euros por unidad

El problema de los test de drogas es que tienen un margen de error superior al 10 %, a lo que hay que sumar que los falsos positivos por el consumo de medicamentos son altos y que estos test pueden detectar la presencia en la saliva de drogas consumidas hace días, por lo que el conductor ya no estaría afectado por las mismas, ya no estaría bajo sus síntomas.

Por ello, siempre que hay un positivo la DGT toma una muestra de saliva del conductor y la manda a un hospital, una prueba de contraste que es mucho más precisa pero de la misma forma no puede determinar si el consumo ha sido reciente, aunque en caso de dar positivo va a suponer que el conductor tenga que hacer frente a una multa de 1.000 euros y a la retirada de 6 puntos.

Ya no sufre los efectos

De hecho, la única prueba con validez sancionadora es la que se realiza en el hospital, lo que no quita que lo más sensato para los conductores que crean que están ante un falso positivo, que puede producirse también por la interacción cruzada de varios medicamentes, es solicitar una analítica de sangre. Los agentes tienen la obligación de acompañarle y facilitarle que se la hagan, aunque si el resultado es positivo va a tener que pagarla el conductor de su bolsillo.

Los test de droga no indican la cantidad consumida, solo positivo o negativo

De hecho, recientemente hemos sabido que el juez no ha admitido que el conductor del helicóptero Pegasus de la DGT estrellado hace dos años estuviera bajo los efectos de la cocaína a dar positivo en el test de drogas, precisamente porque pudo haberlo consumido después del accidente y no hay manera de probarlo, pues abandonó el lugar y se fue a su domicilio.

Un vacío legal que provoca que muchos conductores tengan que hacer frente cada año a multas de 1.000 euros mientras que otros que sí han consumido salen absueltos.