Los conductores no suelen conocer esta limitación
Tráfico
La limitación que afecta a los coches con remolque que muy pocos conductores conocen
Este tipo de vehículos tienen limitaciones evidentes que quedan reflejadas en el Reglamento General de Circulación
Los remolques son cada vez más habituales en España tanto para trabajar como para realizar actividades deportivas, son tan funcionales como fáciles de usar, aunque tienen sus limitaciones.
Lo primero que necesitamos es un coche con bola, algo cada vez más normal, pues los coches modernos disponen de bolar retráctiles que quedan perfectamente integradas en el paragolpes son que se note.
Coche con bola
Es importante saber que hay dos tipos de remolque, los que pesan menos de 750 kilos, que puede usar cualquier turismo y con el carnet normal de coche y los que pesan más de 3.500 kilos junto con el vehículo, que exigen disponer del carnet B96, una cifra relativamente sencilla de superar con el elevado peso de los coches eléctricos.
La bola se esconde debajo del paragolpes y queda perfectamente escamoteada
En función del tipo de remolque los hay que deben tener matrícula propia o usar la del coche, y siempre deben contar con iluminación independiente, para que se encienda tanto de noche como cuando frenamos con el vehículo.
Por curioso que resulte hay una limitación que la mayor parte de los conductrores no conocen, y es que está prohibido que los vehículos con remolque circulen por carriles de tipo Bus-Vao.
Prohibido acercarse a los Bus-Vao
Este tipo de carriles está reservado a vehículos en los que viajan dos ocupantes o más, pero si llevan remolque no pueden usarlo.
La razón es sencilla, estos vehículos tienen la velocidad limitada y entorpecerían el funcionamiento del carril, además de que tienen limitaciones dinámicas evidentes que pueden provocar un problema en carriles de este tipo, que suelen ser especialmente estrechos y con limitaciones evidentes.
Antes de usar un remolque conviene conocer sus limitaciones
Conviene saber que estos vehículos tienen la velocidad limitada a 80, 90 y 50 kilómetros a la hora en función del tipo de carretera por la que circulemos, una limitación de la que no son conscientes muchas veces los conductores de estos vehículos tan utilizados a día de hoy.