Imagen de una multa por saltarse la línea continua

Sanciones

Un juez anula una multa por un motivo al que pueden acogerse miles de conductores: «A la DGT se le ha caído el chiringuito»

Los tribunales no comulgan con los métodos que usa la DGT pese a que cada vez dispone de radares más modernos y sofisticados

Hace ya años que la Dirección General de Tráfico está actualizando sus radares y cámaras de carretera con equipos mucho más modernos dotados de inteligencia artificial. Al final la clave es que estos equipos son más sofisticados y permiten multar a un mayor número de conductores por minuto, por lo que son muy rentables.

Pero de la misma forma que para la DGT todo vale a la hora de multar, los tribunales no lo ven tan claro y anulan cada año miles de multas por defectos de forma y de funcionamiento de estos equipos, lo que se ha convertido en un problema para el organismo.

No vale todo

En este caso, la sentencia está relacionada con el nuevo método usado por la DGT para sancionar a los coches que se saltan la línea continua. Así, el organismo había optado por proteger estos carriles usando dos cámaras con sistema de reconocimiento de matrícula: una al principio del carril protegido con línea continua y otra al final.

La cámara debe recoger la imagen del coche sobre la línea continua

Así, cuando detecta que un coche no va por el mismo carril que al inicio del tramo, lo sancionaba con 200 euros. En este caso, la sentencia de los tribunales ha sido modélica, pues considera que no ha habido infracción si no existe una imagen del vehículo saltándose la línea continua.

Tienen que haber una imagen

Es decir, que si no existe una imagen del vehículo pisando la línea continua, la infracción no sería válida, pues pueden haber ocurrido muchas circunstancias en el tramo para que se produzca ese cambio de carril.

El problema ahora es que miles de conductores que ya han pagado por sanciones similares no hacen uso de su derecho a solicitar la devolución del importe de la multa por vía judicial, pues el final supone una complicación hacer valer sus derechos y la mayor parte de los conductores no quieren líos.