Imagen de la Monumental, sin duda el punto más espectacular del circuito
Fórmula 1
La Monumental asusta a los pilotos: 6 segundos de infarto en los que recorren 5 campos de fútbol con un saco de cemento en la cabeza
La curva número 12 del circuito de Madrid se ha convertido en un desafío a las leyes de la física que asusta a pilotos, ingenieros y fabricantes de neumáticos
Hay curvas en circuitos de velocidad que por sí mismas merecen el respeto y la admiración de pilotos y espectadores, suelen ser curvas muy técnicas que marcan diferencias entre los pilotos que se juegan la vida y los que no y los monoplazas que ganan mundiales y los que no.
Así nació la Monumental, una curva inspirada en la plaza de toros de Las Ventas cuyos datos sobrecogen a cualquier espectador, ya sea aficionado o no al automovilismo.
Un giro de 180 grados
Se trata de la seña de identidad más importante del circuito de Madrid, una curva de 547,82 metros de desarrollo, un término con el que se define la distancia real que recorre el piloto y su monoplaza desde la entrada hasta la salida. Esto supone que el piloto pasa más de medio kilómetro peleando con la curva. A casi 300 kilómetros a la hora hablamos de recorrer la distancia equivalente a cinco campos de fútbol.
Un vaso de agua se caería en la parte con máxima inclinación
Esta curva no solo exige pericia del piloto, sino que es extremadamente exigente para el monoplaza y para su puesta a punto, pues esconde otros datos demoledores como un peralte del 24 %, es decir en la parte más alta se convierte en una es una pared muy difícil de 'escalar' con una altura al suelo de 10 metros, equivalente a un edificio de tres pisos.
Como lagartijas pegadas a la pared
Esta inclinación es la mayor del Mundial hoy e iguala a la de los míticos circuitos ovales norteamericanos tipo Indianápolis en los que el piloto no tiene ni que tocar el volante para que el monoplaza se mantenga por su trazada gracias a la fuerza centrífuga y al peso de la aerodinámica que literalmente lo pegan al asfalto como si fuera una lagartija.
La curva da forma al trofeo que se lleva el ganador
En plena curva los pilotos experimentan una fuerza G sostenida entre 4,5 g y 5 g durante 4 y 6 segundos, lo que se traduce en que el peso de su cabeza con el casco pasa de 7 kilos a casi 40 kilos, una prueba de fuego para el estado físico de los pilotos y un verdadero desafío en la conocida como la curva 12, que nace inspirada en la Monumental de las Ventas y en sus gradas con forma semicircular.
Un saco en la cabeza
Uno de los puntos críticos del circuito para adelantar, aunque también muy complicado, pues cuanto más rápido va un coche más arriba debe ir para ganar agarre, aunque hay que tener en cuenta que los que optan por coger una trazada más baja recorren menos distancia, aquí ya las manos del piloto es lo único que sirve, de hecho puede darse que hasta dos o tres monoplazas entren a la vez en la curva, cada uno por su propia trazada.
De hecho, hasta el fabricante de neumáticos Pirelli ha lanzado una advertencia seria sobre La Monumental, la espectacular curva peraltada que puede marcar diferencias y que va a someter a los neumáticos a un nivel de presión nunca visto hasta ahora.