Imagen de un vehículo de la Guardia Civil en patrulla nocturna
Seguridad vial
La Guardia Civil muestra la realidad de lo que hace cuando llega la noche y parece todo tranquilo
Los agentes de la Benemérita, especialmente la agrupación de Tráfico, han criticado en numerosas ocasiones un sistema de turnos que les impide conciliar con la familia
Los agentes de la Guardia Civil se rigen por un sistema de turnos bastante estricto que está regulado por la Orden General 11/2014 que rige sus jornadas laborales y descansos, aunque también varía en función de la unidad, especialidad y el régimen de funcionamiento, obviamente no es lo mismo la agrupación de Tráfico que seguridad ciudadana.
En este caso, en función del destino hay turnos cerrados de 8 horas o regímenes especiales que se organizan en función de las necesidades del servicio; seguimientos… Estos tampoco son los mismos que el régimen de los mandos.
Turnos cambiantes
Como norma general la jornada semanal es de 37,5 horas en turnos de mañana, tarde y noche, este último está considerado el más duro, tanto por las emergencias que se presentan como por que hay agentes que se adaptan a la noche y otros que no en función de sus necesidades personales. Los turnos suelen coincidir con el esquema mañana, tarde, noche, saliente de mañana, libre, libre.
Los agentes muchas veces echan horas remuneradas en controles
Eso sí, hay normas básicas que deben cumplirse, como un descanso de 11 horas entre turno y turno y un descanso semanal de 48 horas seguidas. En paralelo existe un sistema de complementos por productividad, con incentivos económicos por festivos, nocturnos…
Complementos adicionales
En cualquier caso, tal y como explican en redes sociales, cuando las luces se apagan ellos no descansan, sino que se centran el vigilar carreteras secundarias, polígonos, urbanizaciones, explotaciones agrícolas y ganaderas…
En cualquier circunstancia, los agentes de las patrullas de Seguridad Ciudadana continúan recorriendo el territorio, previniendo delitos, atendiendo avisos y auxiliando a quien lo necesita. Una labor que en ocasiones se echa de menos en las carreteras.
Lo habitual es que estén patrullando con sus vehículos para neutralizar posibles delitos, que no ocurra nada no significa que haya sido un turno tranquilo, sino que ellos han seguido cumpliendo con su obligación para velar por si ocurre.