Listado de precios en el interior del recinto
GP España
Las sombras de Madring: prohibido abandonar el recinto, agua a 3,50 y bocatas a 14 euros
Casi uno de cada cuatro invitados al Gran Premio de España es VIP y disfruta de un cáterin exclusivo, pero el resto debe pasar por caja en los bares del recinto a precios que no son populares
El Gran Premio de España ha llegado a Madrid para quedarse, más que nada porque Madring ha firmado por diez años dentro del calendario de la organización de la Fórmula Uno. La primera edición está aprobando con nota y cumpliendo las expectativas de los asistentes, que no olvidemos que se han gastado una media de entre 300 y 500 euros por entrada, precios nada populares para el que puede ser uno de los grandes premios más exclusivos del mundo.
Más allá de las entradas top, los palcos y las zonas VIP, donde las empresas han echado el resto pagando entre 1.500 y 7.000 euros por entrada, el público de batalla, si es que puede llamarse así después de lo que han pagado por una entrada, también ha hablado y ha dado su opinión de la que debería tomar buena nota la organización.
Bien el circuito pero...
Cada día han asistido al Gran Premio unas 125.000 personas, de las cuales unas 100.000 son ‘infantería’ es decir gradas y pelouse, mientras que los 25.000 restantes forman parte de los denominados invitados VIP, uno de cada cuatro que habitualmente están más interesados por la calidad del jamón que están cortando en la barra y por la marca del champagne que sirven los camareros.
Lista completa de precios del recinto
Un clon de lo que venía ocurriendo en el Máster de Tenis de Madrid, donde los tenistas y aficionados se han llegado a quejar de la ausencia de público en la pista donde se juega mientras que la zona de restauración está llena.
Lo último para algunos: la F-1
En cualquier caso lo que más ha dolido con diferencia a los aficionados ha sido la prohibición de entrar con agua, bebidas en general y comida. Es una prohibición que roza lo cutre y lo absurdo, al final la gente que entra con un bocadillo o una botella de agua termina por consumir en los bares, pero si directamente lo prohíben la sensación que queda es de amargura. De hecho la organización de consumidores FACUA lo ha denunciado en su momento.
Los precios en los kioscos: altos, aunque no desmedidamente altos, agua a 3,50 euros, refrescos a 4,50 euros, cervezas y tinto de verano a 7 y café con leche a 3,50 euros. En el apartado de la comida; bocatas a 12 euros de jamón y calamares y perritos calientes con patatas a 12,50 euros, nachos a 11 euros o patatas bravas a 9.
Las normas de la organización están clarísimas
Precios que desde luego no son populares pero comparado con lo que han pagado los asistentes por las entradas son hasta razonables. Además todo de pago con pulsera, es decir nada de efectivo en las barras.
De la misma manera que pocos entienden la norma que impide salir y volver a entrar al recinto, entre los asistentes extrañeza por una norma que parece hecha para que la gente no coma ni beba nada fuera del recinto y que tampoco ha sentado nada bien en la hostelería de la zona, que también tiene derecho a beneficiarse del evento si tenemos en cuenta las molestias que sufre y ha sufrido.
Los aficionados han denunciado también en redes algún que otro problemilla en la pelouse, donde la presencia de un puente publicitario poco afortunado les ha generado problemas de visión.