Estos tipos de válvulas son habituales por motivos de seguridad

Seguridad vial

Así funcionan los nuevos tapones para los neumáticos que usan algunos coches

Con un precio de unos 50 euros los cuatro tapones, estos accesorios tienen un papel activo sobre la seguridad del vehículo

De acuerdo con las estadísticas, solo la mitad de los conductores españoles miran la presión de los neumáticos una vez al mes, cuando deberían comprobarla como mínimo una vez cada dos semanas, pues los cambios de temperatura y el paso del tiempo afecta de manera importante a la presión.

Hace ya tiempo que en las tiendas de repuestos o en las web de recambios podemos comprar este tipo de tapones para las válvulas de los neumáticos que tiene una función muy especial, pues en este caso los tapones sirven como testigos de presión, es decir que nos avisan si la presión es demasiado baja o demasiado alta.

Sensores de presión

Para ello el mecanismo es sencillo, los tapones llevan un mecanismo medidor de presión y en función de la presión del neumático o bien el tapón deja ver un aro amarillo cuando es demasiado baja o bien rojo si es muy alta, de esta manera podemos comprobar de un vistazo si la presión del neumático es la correcta.

Las siglas indican el neumático en el que debemos colocarlo

De hecho, este tipo de mecanismo ha evolucionado tanto que actualmente podemos comprobar la presión de los neumáticos en el teléfono móvil, pues estas válvulas pueden conectarse al teléfono para enviarnos un mensaje si están mas bajas o más altas de lo habitual.

La presión es clave

Hay que tener en cuenta que si la presión del neumático no es la correcta cambia el comportamiento del vehículo y corremos el riesgo de que el coche no vaya como debería.

Un coche con la presión de los neumáticos demasiado baja o alta no solo cambia el comportamiento del vehículo, sino que provoca un desgaste irregular de los neumáticos, pues la banda de rodadura del mismo no 'toca' con el suelo tal y como debería.

Estos tapones evitan medir la presión cada dos semanas

Conviene medir la presión de los neumáticos siempre en frío y si los neumáticos están ya calientes la recomendación es poner 0,3 bares por encima de presión respecto a la recomendada por el fabricante en el manual de instrucciones.