Un estudio de la Fundación CEA y ASITUR sitúa la media de antigüedad del parque nacional en los 14,6 años

El envejecimiento de los coches en España agrava las consecuencias de los accidentes de tráfico

El 35 % de los conductores accidentados considera que los años del vehículo incrementaron los daños del siniestro

El envejecimiento del parque automovilístico español continúa consolidándose como uno de los principales retos para la seguridad vial en el país. Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) recopilados en un informe presentado por la Fundación CEA y ASITUR, el 78 % de los vehículos censados en España sobrepasa los nueve años de antigüedad, situando la edad media del parque nacional en los 14,6 años.

El informe analiza el impacto de esta longevidad a partir de una encuesta realizada a más de 1.000 conductores. El análisis refleja que el 44,97 % de los vehículos declarados supera la década de uso, mientras que un 28,45 % cuenta con más de veinte años en circulación.

Los responsables del estudio puntualizan que la edad del vehículo no determina de forma directa la causa de un siniestro, sino que influye de manera determinante en la gravedad de sus consecuencias.

De hecho, solo el 9,8 % de los conductores que sufrieron un accidente atribuye el origen del suceso a la antigüedad del automóvil, mientras que un 35 % sostiene que el paso del tiempo en la estructura y componentes del coche agravó los daños derivados del impacto.

Desconocimiento y barreras económicas

El análisis pone de manifiesto la brecha en el equipamiento de seguridad activa y pasiva. Aunque elementos básicos como el sistema ABS están presentes en el 97,95 % de los turismos analizados, las asistencias avanzadas a la conducción registran una implantación muy reducida.

El frenado automático de emergencia apenas alcanza al 14,66 % de los vehículos y el detector de ángulo muerto se queda en un 11,44 %. Además, ocho de cada diez conductores admiten utilizar «poco o nada» estas ayudas electrónicas cuando disponen de ellas.

La vertiente económica se consolida como el obstáculo determinante para la renovación de los automóviles. Más del 52 % de los encuestados sitúa el precio como el criterio prioritario a la hora de adquirir un vehículo, frente a un 12,72 % que prioriza los elementos de seguridad.

Esta situación se traduce en que más del 75 % no contempla cambiar de coche en los próximos dos años.