Las prisas para llegar a tiempo a clase provocan maniobras en la calzada que la Policía Municipal vigila de cerca

Sanciones

La multa de 200 euros en la puerta del colegio que arruina la vuelta al cole a miles de padres

Un gesto muy extendido a primera hora de la mañana puede derivar en un severo contratiempo económico para las familias

El regreso a las aulas en las grandes ciudades trae consigo la vuelta de los atascos, las prisas matutinas y las maniobras a contrarreloj para dejar a los niños a tiempo en clase. En la búsqueda de un hueco cerca del centro educativo, estacionar el vehículo en doble fila se ha convertido en una escena cotidiana.

Sin embargo, este hábito tan extendido durante la cuesta de septiembre supone una infracción grave según la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial.

El Reglamento General de Circulación prohíbe de forma expresa aparcar en doble fila cuando se bloquea a un coche estacionado correctamente o se dificulta el paso de la vía. La sanción fijada para este tipo de despistes asciende a 200 euros.

Si bien la normativa contempla un descuento del 50 % por pronto pago en periodo voluntario, el contratiempo económico llega en uno de los meses más exigentes para la economía familiar por el gasto en libros y material escolar.

El problema económico puede multiplicarse si la Policía Municipal considera que la parada obstaculiza gravemente la circulación o genera un riesgo para el resto de los usuarios. En este caso, los agentes ordenan el traslado del automóvil al depósito mediante la grúa municipal.

Recargos por enganche y custodia en el depósito

Cuando la grúa retira el vehículo, el conductor no solo afronta la multa de tráfico, sino también la tasa de enganche y transporte, un importe que varía según la ordenanza municipal de cada ayuntamiento pero que suele superar ampliamente los 100 euros.

A este desembolso hay que sumar el coste de estancia por el tiempo que el turismo permanezca custodiado. En Madrid, por ejemplo, la tasa diaria de depósito para un turismo es de 19,20 euros. De este modo, una parada imprevista de escasos minutos en la entrada del colegio puede saldarse con una factura global superior a los 300 euros.