Nuevo Mazda CX-6e
Mazda CX-6e Diseño japonés, tecnología eléctrica e influencia de la nueva generación de coches asiáticos: así es lo último de Mazda
El nuevo SUV eléctrico de Mazda combina la filosofía de diseño de la marca con la colaboración de una marca china, además cuenta con una batería LFP de 78 kWh con hasta 484 kilómetros de autonomía
Tras la buena acogida del nuevo CX-5, Mazda quiere seguir ampliando su presencia en el mercado eléctrico con el CX-6e, un SUV que supone un paso adelante dentro de la estrategia de electrificación de la marca. El modelo es fruto de un desarrollo internacional debido a la colaboración que han realizado la propia marca europea junto a su socio asiático Changan Mazda. En este proceso, han participado los equipos de Japón, Europa y China, una cooperación que se deja notar especialmente en la combinación entre el lenguaje de diseño japonés y una apuesta tecnológica muy próxima a las tendencias que están marcando los nuevos eléctricos asiáticos. El resultado busca mantener la identidad de Mazda, pero llevándola a un terreno más moderno y digital.
Nuevo Mazda CX-6e
La relación entre Mazda y Changan Mazda, viene de años atrás y ha ido evolucionando con el paso de los años. La marca asiática, con sede en Nanjing, comenzó fabricando vehículos de Mazda para el mercado chino en 2007, dando lugar a modelos como el Mazda3, CX-30, CX-5 y CX-50. Con el tiempo, esta colaboración ha ido más allá de la producción local para avanzar hacia el desarrollo conjunto de nuevos modelos, tanto a los coches de combustión como eléctricos, hasta llegar al último modelo que han sacado al mercado, el nuevo Mazda CX-6e.
Un diseño más limpio y tecnológico
El CX-6e supone una evolución del lenguaje de diseño Kodo de Mazda. Sus líneas son más limpias y los diferentes elementos de la carrocería buscan transmitir una sensación de movimiento incluso con el coche detenido. El diseño exterior se desarrolló principalmente desde el centro europeo de diseño de Mazda en Oberursel, en colaboración con Japón, y apuesta por una interpretación más futurista de la filosofía de la marca.
El redactor de El Debate, Juan González junto al nuevo Mazda CX-6e
En el frontal encontramos una parrilla en forma de ala (como la del logo de la propia marca), acompañada por una iluminación específica que genera diferentes efectos cuando el vehículo se bloquea, desbloquea o comienza a cargar. A ambos lados aparecen unas tomas de aire aerodinámicas que ayudan a dirigir el flujo alrededor de la carrocería.
Otro detalle que llama la atención son los tiradores de las puertas. Permanecen integrados en la carrocería y aparecen cuando el vehículo detecta la proximidad de la llave, dentro de una secuencia de bienvenida en la que también se despliegan los retrovisores y se activa una animación luminosas. Es una solución que contribuye a mantener la superficie lateral limpia y a reforzar la sensación tecnológica del conjunto.
Nuevo Mazda CX-6e
La iluminación también adquiere protagonismo. Los grupos ópticos recurren a formas estilizadas y una firma luminosa que se extiende por la parte trasera, mientras que las distintas secuencias de iluminación se integran con elementos como la parrilla y el logotipo delantero.
Nuevo Mazda CX-6e
La apuesta de color más atrevida
Mazda también ha querido diferenciar al CX-6e mediante su gama de colores. Entre las siete opciones disponibles encontramos los conocidos azul, blanco, negro, grises y Soul Red Crystal, pero la gran novedad es el Nightfall Violet, un tono desarrollado para este modelo.
Nuevo Mazda CX-6e
Su particularidad está en cómo cambia su apariencia dependiendo de la iluminación. Puede mostrar desde un violeta más intenso y púrpura hasta tonalidades mucho más oscuras, próximas al negro. Es una apuesta arriesgada dentro de la gama de Mazda, pero encaja especialmente bien con las formas y superficies del CX-6e.
258 caballos y una batería LFP
En el apartado mecánico, el CX-6e utiliza un único motor eléctrico situado en el eje trasero. Desarrolla 190 kW -equivalentes a 258 CV- y 290 Nm de par, con tracción trasera y una transmisión de una sola velocidad. Además, la aceleración de 0 a 100 km/h se completa en 7,9 segundos con las llantas de 19 pulgadas y su velocidad máxima está limitada a 185 km/h.
Nuevo Mazda CX-6e
El motor recibe la energía de una batería de fosfato de hierro y litio (LFP) de 78 kWh. Esta química tiene algunas ventajas frente a otras baterías de iones de litio. Su principal contrapartida es una menor densidad energética, aunque Mazda ha conseguido en este caso homologar hasta 484 kilómetros de autonomía.
La versión Takumi con llantas de 19 pulgadas alcanza esos 484 kilómetros, mientras que el Takumi Plus, debido principalmente a sus llantas de 21 pulgadas y los retrovisores digitales, se queda en 468 kilómetros. La carga rápida en corriente continua admite hasta 200 kW y permite pasar del 10 al 80 % en unos 24 minutos.
Nuevo Mazda CX-6e
Una pantalla de 26 pulgadas
El salto tecnológico continúa en el habitáculo. Mazda ha reinterpretado el interior desde el concepto japonés del ma, basado en la importancia del espacio vacío, buscando crear un ambiente limpio, ordenado y tranquilo. La marca combina esta inspiración con una fuerte presencia tecnológica.
Este vehículo busca ofrecer una buena capacidad de carga para el día a día. El maletero trasero ofrece 468 litros de capacidad con los asientos en su posición habitual, una cifra que aumenta hasta los 1.434 litros al abatir la segunda fila. A este espacio se suma un segundo compartimento en la parte delantera, con 80 litros de capacidad, pensado especialmente para guardar los cables de carga o pequeños objetos.
Nuevo Mazda CX-6e
El elemento del interior que más llama la atención es la enorme pantalla táctil de 26 pulgadas, situada de forma asimétrica en el salpicadero y extendiéndose hacia la zona del acompañante. Permite acceder a diferentes funciones del vehículo, además de ofrecer compatibilidad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto. A esto se suma un Head-Up Display que proyecta información de conducción y navegación directamente sobre el parabrisas, aunque podremos escoger que datos queremos ver en desde la pantalla. Con el añadido del Head-Up Display, la marca ha decidido prescindir del cuadro de instrumentos clásico en la zona trasera del volante, haciendo que tengamos un diseño más minimalista y podamos aprovechar más esa pantalla de 26 pulgadas.
Nuevo Mazda CX-6e
El equipamiento se completa con cámaras para facilitar las maniobras pudiendo tener la visión de una cámara 3D con la que podremos observar cualquier ángulo del vehículo durante el estacionamiento, también dispondremos de diferentes modos de conducción, controles tanto por voz como por gestos y una amplia variedad de funciones destinadas a personalizar el vehículo. Incluso el techo solar panorámico, que forma parte del equipamiento de serie, incorpora un panel motorizado para regular la entrada de luz. Tanto las ventanas como el techo solar podrán ser regulados a la altura que se desee desde la pantalla central.
En el acabado Takumi, el cliente puede elegir entre tapicería Maztex negra o beige, además de disponer de asientos delanteros calefactados y ventilados algo que hará la conducción más cómoda en situaciones de climatología más adversa. El material Maztex es la alternativa de Mazda al cuero y está diseñado para facilitar su limpieza y ofrecer confort.
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Más equipamiento y 21 pulgadas
Por encima se sitúa el Takumi Plus, que añade una configuración interior bitono de amatista y blanco, además de las llantas de 21 pulgadas (que se podrán añadir como elemento adicional a la versión Takumi). También incorpora los retrovisores exteriores digitales y un retrovisor central digital.
Los retrovisores digitales son una de las novedades más llamativas del modelo. Utilizan pequeñas cámaras exteriores que transmiten la imagen a unas pantallas OLED situadas en el interior de las puertas. Esto permite ampliar el campo de visión un 30 % y mejorar la visibilidad en condiciones de poca luz o meteorología adversa, además de contribuir a la aerodinámica.
El CX-6e completa así una propuesta en la que Mazda mantiene buena parte de sus señas de identidad, pero las combina con una mayor carga tecnológica y con soluciones cada vez más habituales en los eléctricos de nueva generación. Un modelo que llega a Europa con un desarrollo internacional y que busca trasladar la filosofía japonesa de la marca a un SUV eléctrico pensado específicamente para el mercado europeo.
Estrategia de electrificación
El CX-6e forma parte de una estrategia de electrificación más amplia por parte de Mazda. La marca no apuesta por una única tecnología, sino que mantiene una gama en la que conviven los vehículos eléctricos con las mecánicas híbridas enchufables, los sistemas híbridos ligeros y los motores de combustión.
Esta estrategia responde también a la evolución que está experimentando el mercado español. Mazda destaca el crecimiento de la adopción de vehículos electrificados en España y considera que el objetivo de que aproximadamente uno de cada tres vehículos vendidos sea electrificado sitúa al mercado nacional en una posición diferente respecto a otros mercados europeos.
Nuevo Mazda CX-6e
En este contexto, el CX-6e se convierte en una pieza importante dentro de la ofensiva eléctrica de la marca. Mazda prevé que este modelo, junto con el resto de sus eléctricos, contribuya a incrementar el peso de las ventas electrificadas durante los próximos años, aunque la compañía seguirá ofreciendo diferentes tecnologías para adaptarse a las necesidades de cada cliente.
Una tecnología que evoluciona
La gran pantalla de 26 pulgadas convierte al software en una parte fundamental de la experiencia de usuario del CX-6e. Por este motivo, Mazda también ha querido poner el foco en cuánto tiempo permanecerá actualizada la tecnología del vehículo.
Durante la presentación, la marca trasladó su compromiso de mantener actualizado el sistema durante el periodo de comercialización del modelo y de seguir desarrollando nuevas funciones para aprovechar las posibilidades que ofrece esta gran superficie digital. Esto permitirá que la pantalla y los diferentes sistemas asociados al vehículo puedan incorporar nuevas funcionalidades a medida que avance la vida comercial del CX-6e.
Ignacio Beamud, presidente y CEO de Mazda España durante la rueda de prensa en la presentación del nuevo Mazda CX-6e
Se trata de un aspecto especialmente relevante en un eléctrico de nueva generación, donde elementos como la interfaz, los servicios conectados y las funciones digitales tienen un peso cada vez mayor en la experiencia de conducción. Mazda quiere así evitar que el elevado nivel tecnológico con el que llega el CX-6e se quede rápidamente desactualizado.
El CX-6e completa así una propuesta en la que Mazda mantiene buena parte de sus señas de identidad, pero las combina con una mayor carga tecnológica y con soluciones cada vez más habituales en los eléctricos de nueva generación. Un modelo que llega a Europa con un desarrollo internacional y que busca trasladar la filosofía japonesa de la marca a un SUV eléctrico pensado específicamente para el mercado europeo.
El Mazda CX-6e parte en España desde 46.200 en su versión de acceso Takumi. Mientras que la versión Takumi Plus que cuenta con mejoras como las llantas de 21 pulgadas o los asientos calefactados y ventilados en la parte trasera, estará disponible a partir de 49.200€.