La realidad es que nadie espera encontrarse una moto por el arcén
Seguridad vial
Un Guardia Civil opina sobre una de las normas más polémicas del nuevo Reglamento de Tráfico: «Las motos van a provocar situaciones difíciles»
A partir del 1 de octubre las motos van a poder circular por el arcén de las carreteras en determinadas circunstancias
Una de las novedades más polémicas del nuevo Reglamento de Circulación contempla la posibilidad de que las motos circulen por el arcén cuando hay retenciones de importancia en una carretera determinada.
Se trata de una medida que ya se estaba aplicando a efectos prácticos, pues ya era habitual ver motos en el arcén cuando había atasco sin que nadie les dijera nada por ello ni les multara. Esta nueva norma autoriza oficialmente esta nueva manera de circular para los vehículos de dos ruedas que no ven con buenos ojos todos los usuarios de las carreteras.
No está bien visto
Las principales críticas hacen referencia a las situaciones de peligro que puede provocar encontrarse con una moto circulando por el arcén, aunque la DGT les haya puesto un límite de velocidad de 30 kilómetros a la hora.
Los arcenes están pensados para emergencia, no para que circulen motos
Pero si acudimos a los verdaderos expertos de la carretera, la Guardia Civil de Tráfico, la opinión no difiere demasiado. En este caso nos explica que aunque a priori la medida puede ser buena, la realidad es que sobre la carretera va a tener «muchos matices».
El agente nos explica que está convencido de que puede provocar «situaciones difíciles» por varios motivos, el primero es que tal y como nos explicaron desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles, «no está previsto que nadie controle que las motos circulan a 30 kilómetros/hora».
Nadie lo controla
El agente considera que dado el estado de abandono de los arcenes las motos pueden sufrir situaciones de peligro por la suciedad acumulada a la vez que pueden provocar accidentes, especialmente porque siempre es un peligro encontrarse a una moto a velocidad excesiva en un lugar en el que nadie se lo espera, como es el arcén.
La Guardia Civil tampoco termina de verlo claro
Hay que tener en cuenta que en la mayor parte de los casos los vehículos en los arcenes están inmovilizados por alguna causa y basta un giro cerrado o un cambio de rasante para que la falta de visibilidad provoque que se encuentren al vehículo parado de sopetón.