El precio de algunos modelos como la Nissan Trade están disparadosCoches.net

Mercado

El motivo por el que se está multiplicando la demanda y el precio de las furgonetas viejas

Estos vehículos han dejado de ser pasto de desguace para convertirse en furgonetas muy buscadas a precios irreales

Durante los últimos años la demanda de las furgonetas de segunda mano ha crecido en torno a un 6 % hasta alcanzar las 225.000 unidades que se vendieron el año pasado, un fenómeno que no deja de llamar la atención de los profesionales del sector, que hablan también de que el precio de este tipo de vehículos está disparado muy por encima de su valor real.

Aunque parezca mentira se trata de un fenómeno que no parece tener mucho sentido, pues cuando estos vehículos de segunda mano llegan al mercado lo hacen habitualmente muy cargados de kilómetros y con problemas mecánicos importantes.

Muchísimos kilómetros

Se trata de una circunstancia que está tensionando mucho el mercado de este tipo de vehículos que se venden a precios irreales en un segmento que hace unos años estaba dominado por modelos de las marcas Ford, Nissan, Mercedes, Fiat o Iveco.

Muchas furgonetas viejas acaban camperizadas

Tal y como explica un experto, son coches que hace unos años no valían más de 600 euros y ahora pueden verse a la venta por precios de 4.000 y 6.000 euros, un verdadero sinsentido.

Un poco absurdo

El problema estaría en la excesiva demanda de este tipo de vehículos para camperizarlos y venderlos como vehículos que permiten hacer vida en su interior. En este caso, los compradores los ponen más o menos al día a nivel mecánico y transforman la parte trasera, eliminan todo y los transforman en cámper con una inversión más o menos elevada que revaloriza el precio del vehículo muy por encima de lo que imaginamos.

Más allá de los problemas habitacionales derivados del precio de la vivienda, la realidad es que no son pocos los que ven en este tipo de furgonetas una forma de vida para moverse por España e ir de vacaciones sin gastar un euro en hoteles.

Una verdad a medias que provoca que muchos de los compradores se hagan con ellas y las usen en alguna ocasión y no las vuelvan a utilizar más y se deshagan de ellas.

Si nos vamos al mercado de los vehículos cámper nuevos las listas de espera superan el año y en algunos casos tienen un precio equivalente al de un apartamento en la playa, un completo absurdo, motivo por el cual la demanda de estos vehículos usados está disparado y se ha convertido en un verdadero negocio para expertos del sector.