Cargar en la vía pública es de todo menos barato
Coche eléctrico
Ni es gratis ni es más barato que la gasolina: la realidad de cargar un coche eléctrico
Pese al incremento de ventas de los coches eléctricos, hay que tener claro que si cargamos en la calle el precio del kilovatio es similar a la gasolina o al gasóleo
Poco a poco el coche eléctrico está entrando en la forma de vida de los europeos, que en función del país se están decantando con mayor o menor rapidez por esta tecnología motriz.
Hace ya años que Bruselas está empeñada en la imposición del coche eléctrico y primero obligó a los fabricantes a decantarse por esta tecnología con multas muy importantes en caso de que no los vendan y posteriormente a los países de la UE, obligándoles a eliminar las ayudas a los carburantes.
Toda la verdad
De esta manera tratan de presionar a los conductores para que den el salto a lo eléctrico, verdades y medias verdades como que circular en un coche eléctrico es casi gratis, nada que ver con la realidad.
El precio de los combustibles está intocable hace semanas
Obviamente circular con un coche eléctrico es muy barato si lo cargamos en casa o en el trabajo (habitualmente a coste cero), donde el kilovatio es realmente económico y podemos llegar a pagarlo entre 11 y 15 céntimos.
Está claro que en estas circunstancias es imbatible, entre otras cosas porque además si disponemos de placas solares el coste es directamente cero, o muy cercano a cero. Nada que ver con lo que ocurre si cargamos en postes de la calle.
Ojo dónde cargas
Lo primero que hay que tener en cuenta es que los postes gratuitos han desaparecido por completo, ahora todos o casi todos son de pago y no son baratos. De hecho, en estos postes pueden cobrarnos desde 30 céntimos el kilovatios hasta 80 céntimos en los más caros, un precio que suele estar relacionado con la velocidad de carga y con la empresa que está detrás.
Cargar en casa es sorprendentemente barato
Esto significa que en un coche eléctrico podemos recorrer un centenar de kilómetros con entre 2 y 3 euros si los cargamos en casa, una cantidad que se va a los 8 y 10 euros si lo recargamos en la red pública que podemos encontrar en las calles.
Frente a estos precios, en un coche de gasolina puede costarnos entre 12 y 14 euros hacer 100 kilómetros, cantidad que roza los 10 euros en un coche de gasóleo, esto significa que lógicamente el coche eléctrico es imbatible siempre que carguemos en casa o en el trabajo, pero si nuestra idea es cargar en la red de pago tiene bastante poco sentido si nuestra intención es ahorrar en los repostajes.