La fabricación en Marruecos es menos tecnológica que en España
Industria
Las ventajas de fabricar un coche en Marruecos con las que España no puede ni debe competir
Los fabricantes de coches miran de reojo a Marruecos, un país en el que producir un coche puede ser hasta un 25 % más barato
Hace ya años que Marruecos se ha convertido en el primer rival de España si nos ceñimos a la industria automovilística, de hecho Mohamed VI puso en marcha un plan automovilístico para rivalizar con España cuyo primer hito es superar el millón de unidades producidas.
Por ahora ya han superado el medio millón y es el país africano que más coches fabrica, pero el ecosistema que está creando el país del norte de África asusta. Dos de las joyas de la corona son los nuevos puertos de Nador y Tánger, con zonas destinadas al transporte de coches que pueden superar el millón de unidades al año, todo ello con un coste logístico bajísimo si tenemos en cuenta que solo 12 kilómetros les separan de Europa por el Estrecho de Gibraltar.
A 12 kilómetros de Europa
El plan contempla la creación de dos polos automovilísticos muy fuertes en torno a las fábricas de Stellantis y Renault que hay en el país, con una infraestructura de proveedores que le permita la independencia en cuanto a componentes.
Hace meses Marruecos celebrara el hito de producir sus propios motores
Hay que tener en cuenta que Marruecos ha sabido jugar sus cartas y se ha convertido en socio prioritario de China, donde decenas de empresas que ya tienen acuerdos para explotar las ingentes reservas de tierras raras necesarias para la fabricación de baterías, sin olvidar que ya hay una gigafábrica de baterías para coches eléctricos en construcción, la primera instalación de estas características de toda África que daría servicio a la planta de Renault en Kenitra. A esta se suman otras cuatro instalaciones para la fabricación de elementos químicos y metálicos necesarios para las baterías.
Todo más fácil en Marruecos
A día de hoy construir un coche en Marruecos es entre un 20 y un 25 % más barato que en nuestro país, lo que podría suponer hasta 3.000 euros de ahorro al fabricante. El principal ahorro está en la mano de obra, pues allí un operario cobra entre 500 y 600 euros, por los 1.500 euros que gana como mínimo en España.
A esto hay que sumar que el coste de la energía está subvencionado por el Gobierno en estas plantas y es casi gratis y un factor muy difícil de cuantificar en dinero: el coste medioambiental.
Por ejemplo en Europa los fabricantes tienen que apañárselas para consumir la menor cantidad posible de agua en la fabricación de coches y filtrar los materiales de deshecho y reutilizarlos, palabras que son completamente extrañas en Marruecos, con una legislación medioambiental mucho más laxa que en nuestro país.