Los motoristas camuflados son habituales, solo se ponen el chaleco al bajarse
Seguridad vial
La insólita decisión de la DGT que elimina de la carretera a los agentes más temidos por los conductores
Se trata de una de las mayores lagunas del nuevo Reglamento de Circulación que no terminan de entender ni los agentes de tráfico
Hace ya años que la DGT ha multiplicado los medios de control en las carreteras, además de haber incrementado el número de radares los ha ido actualizando con equipos de última generación, cada vez más rápidos, precisos y difíciles de distinguir que esconde cada vez en lugares más inverosímiles.
En paralelo, ha multiplicado el número de vehículos camuflados con la presencia de furgonetas camufladas e incluso de motoristas camuflados, que suelen patrullar las carreteras con motocicletas requisadas en operativos que les permiten pasar desapercibidos en los grupos de moteros.
Agentes camuflados
Lo que no podía imaginar la DGT es que una de sus ultimas decisiones reflejadas en el nuevo Reglamento de Circulación iba a afectar de lleno a este colectivo de agentes de la Guardia Civil camuflados.
Los agentes van a tener que llevar el chaleco reflectante a la vista
En este caso los agentes patrullan de paisano y solo están obligados a ponerse el identificativo (chaleco) cuando paran y se bajan de la moto. Lo que nadie contaba es con que el nuevo Reglamento de Circulación obliga a todos los trabajadores que utilicen la moto como forma de transporte, por ejemplo los repartidores urbanos, a llevar siempre puesto el chaleco reflectante, sin excepción.
Todos con chaleco a la vista
Esto significa que los motoristas camuflados de la Guardia Civil no van a tener más remedio que llevarlo puesto mientras están patrullando, a no se que algún tipo de excepción permita que no lo usen.
Estos agentes se confunden entre los moteros
Lógicamente estos agentes son casi indetectables por moteros y no moteros, lo que los hacía temibles sobre el asfalto, algo que no va a ocurrir a partir de ahora que van a ser fácilmente identificables por el citado chaleco reflectante.
Curiosamente si los agentes de Tráfico de la Guardia Civil deciden no ponerse el chaleco reflectante podrían hacer frente frente a una sanción de 200 euros, al tratarse de una infracción grave y tipificada como tal en el Reglamento.