El precio de los combustibles sigue disparado

Carburantes

¿Sube o baja la gasolina y el gasóleo con el nuevo descuento aprobado por el Gobierno?

La mala evolución de la inflación ha obligado al Gobierno a aprobar ayudas adicionales al precio de los combustibles

Desde el inicio del conflicto de Irán en febrero de este año el precio de los carburantes se ha disparado en las gasolineras, lo que está afectando muy negativamente al IPC y en general a los precios de cualquier producto de consumo.

Tras el cierre del estrecho de Ormuz, el precio del gasóleo ha subido entre un 30 y un 40 % en lo que va de año, dependiendo del momento, mientras que la subida de la gasolina ha sido de un 20 %, una de la principales razones detrás de que la subida acumulada del IPC este año sea ya del 3,6 %.

Subida de precios y ayudas

La situación obligó al Gobierno a poner en marcha un plan de ayudas a la gasolina y al gasóleo, la idea es que dada la supuesta temporalidad de la crisis de Irán las ayudas fueran descendiendo progresivamente, pero a día de hoy la evolución del precio de los carburantes es muy incierto, por lo que el Gobierno ha tenido que prorrogar los descuentos una vez más.

El gasóleo ha llegado a subir un 40 %, la gasolina un 20 %

En teoría, los 20 céntimos de descuento aplicados sobre el litro de gasolina y gasóleo en las estaciones de servicio debía convertirse en 13 céntimos en el mes de noviembre y en solo 5 céntimos en diciembre, pero la subida acumulada durante este mes de la inflación de los combustibles, por encima del 15 %, ha hecho saltar la cláusula de protección que mantiene en vigor el descuento de 20 céntimos, tal y como ha confirmado el ministerio de Economía.

Esto significa que el próximo 1 de noviembre el precio de los carburantes tras la aplicación de las nuevas ayudas va a ser exactamente el mismo, es decir el litro de la gasolina se mantendrá en torno a los 1,80 euros mientras que el del gasóleo estará en torno a 1,90 euros en función de la estación de servicio, pues se trata de una cotización media.

Todo ello a las puertas de una supuesta bajada del precio de los carburantes gracias al acuerdo alcanzado con Rusia para comprar gasóleo de origen ruso.