En numerosas ciudades como Barcelona, las ZBE han pasado a la historia para volver después
Práctico
Las sentencias judiciales dinamitan las zonas de bajas emisiones, que desaparecen en numerosas ciudades
Los tribunales cuestionan las prohibiciones a la circulación en toda España, lo que deja a merced de los ayuntamientos su aplicación
Desde que Madrid y Barcelona pusiera en funcionamiento las Zonas de Bajas Emisiones, los ayuntamientos no han dejado de tener problemas legales por denuncias de asociaciones de conductores, partidos de la oposición y diferentes organismos públicos y privados.
El hecho de prohibir circular vehículos en función de su etiqueta y… precio, es cuanto menos dudoso desde un punto de vista legal al suponer un agravio comparativo para los usuarios que pasan a conducir o no conducir en función de su renta. Este argumento tiene tanta base legal, que en Francia han deshabilitado todas las Zonas de Bajas Emisiones tras una sentencia ejemplar.
En Francia ya no existen
En España las cosas no son muy diferentes y aquí además se suma el hecho de que las Zonas de Bajas Emisiones se han desplegado sin que haya un estudio económico previo que analice el resultado sobre la economía y el comercio de la zona.
En Málaga tampoco se aplican
A día de hoy la realidad es que tanto Madrid como Barcelona han tenido que reinventar dos veces las Zonas de Bajas Emisiones para saltarse las sentencias que las declaraban no válidas, en una actuación de dudosa justicia.
No las quitan, las cambian de nombre
Otras ciudades no han jugado al rato y al ratón con los tribunales y por ejemplo Tenerife, Ávila, Sevilla, Málaga, Segovia o Gijón se han visto obligados a modificarlas o directamente anularlas tras sentencias que las han puesto en evidencia por falta de legalidad.
Una circunstancia que está provocando un efecto dominó, pues a día de hoy todas las Zonas de Bajas Emisiones de todas las ciudades españolas que las tienen en funcionamiento están en los tribunales a la espera de sentencia.
Los ayuntamientos no quieren devolver las multas
Por si esto fuera poco y tal y como ha denunciado ya en alguna ocasión asociaciones de conductores, el problema ahora es que los ayuntamientos no anulan los miles de multas que han puesto ni los millones de euros recaudados, y tienen que ser los propios conductores los que uno por uno denuncien cada sanción para que les devuelvan el importe de la multa.