Los radares fijos se han vuelto muy incómodos en España
Tráfico
El invento gallego para que un radar deje de multar a decenas de conductores cada día
Un poco de ingenio es más que suficiente para inutilizar este radar sin causarle el menor daño, por lo que no cometen ninguna infracción
La DGT dispone en la actualidad de unos 3.000 radares en toda España que se dividen entre radares de velocidad móviles, unos 600 aparatos, unos mil fijos y un número desconocido de cámaras que captan infracciones como no llevar puesto el cinturón de seguridad o usar el teléfono móvil mientras conducimos.
Hace ya años que una sentencia judicial obliga a la DGT a anunciar la presencia de radares fijos, que deben estar señalizados previamente, lo que reduce muchísimo su eficacia, pues los conductores sencillamente frenan al pasar delante.
Tan sencillo como frenar
De todas formas en muchas ocasiones están colocados en lugares en los que el límite de velocidad es anormalmente bajo, lo que hace que los conductores caigan como moscas, nos referimos por ejemplo a ubicaciones como las travesías urbanas.
La solución vista en la N-640 es cuanto menos ingeniosa
Es el caso de este radar ubicado en Galicia, en concreto en la carretera nacional N-640 a su paso por Pontevedra, que ha puesto a prueba la paciencia de los vecinos, que han optado por una solución tan poco convencional como eficaz para lograr que dejara ya de multar a los conductores.´
Así, la imagen, que se ha hecho viral, habla por sí misma muestra cómo un simple cubo de la basura con la tapa abierta en el sentido correcto puede neutralizar el funcionamiento de un equipo de estas características, algo que parece que no cayó muy bien entre los responsables de tráfico pero que difícilmente es sancionable, pues puede haber sido un simple descuido y en ningún caso han estropeado el radar ni la carcasa.
Tampoco debemos olvidar que hay vecinos que piden la presencia de radares de este tipo, pues consideran que obligan a los coches a reducir la velocidad, lo que hace que la zona sea más segura y se eviten accidentes, sobre todo atropellos en caso de haber colegios o niños en la zona.