El panorama del automóvil cambia por completo en la Unión Europea
Industria
Bruselas se aleja del coche eléctrico y permitirá seguir usando motores de combustión para evitar el fin de la industria europea del automóvil
Por primera vez en décadas Francia y Alemania se han alineado para obligar a la Unión Europea a mover ficha a favor de los coches gasolina y diésel
Hace ya años que la industria europea del automóvil se enfrenta a la peor crisis que ha vivido jamás, tecnológicamente muy alejada de los coches eléctricos e híbridos chinos, ahora mismo Europa no tiene capacidad de reacción para que sus coches alcancen el nivel tecnológico necesario para competir con los chinos.
Volkswagen, BMW y Mercedes han anunciado hace ya meses miles de despidos en sus fábricas e incluso el cierre de algunas de ellas, pues a día de hoy la demanda de coches en Europa es tres millones inferior a la capacidad de producción.
Cae la demanda
Un problema de dimensiones colosales que afecta en diferente medida a Renault, que amenazaba con cerrar la fábrica de Valladolid si Bruselas no mueve ficha, y a Stellantis, que está encontrando en sus acuerdos con las marcas chinas una vía de escape para sus fábricas de coches, en este caso con Leapmotor y Donfeng.
El imperio de VW se tambalea sin solución a corto plazo
Hace solo unas horas que Francia y Alemania anunciaban un acuerdo que por primera vez muestra cohesión en el sector del automóvil frente a Bruselas y confirma que los coches de combustión seguirán funcionando más allá de 2035, año en el que deberían dejar de venderse, y 2050, año en el que dejarían de circular.
Seguirán siendo legales
Las dos principales economías de Europa obligan así a Bruselas a da marcha atrás con carácter inmediato y a 'deselectrificar' el automóvil, esto no significa que vaya a poder circular cualquier tipo de motor de combustión pues las claves van a ser los coches híbridos y los combustibles renovables.
Así, el automóvil europeo va a seguir trabajando sobre motores de combustión como base, una tecnología en la que lleva décadas de ventaja a China y en la que el país asiático decisión no invertir hace años para hacerlo en baterías y coches eléctricos.
España y Sánchez se están quedando solos en la defensa del coche eléctrico
Con esta decisión Bruselas quiere que el automóvil mundial pueda jugar en Europa pero con normas europeas, un panorama en el que la industria francesa y germana del automóvil sí va a poder plantar cara a los BYD, Omoda, Changan, Ebro y compañía.
Alemania, país contrario al proteccionismo industrial, habría cedido ante Francia a cambio de permitir el uso sine díe de la energía nuclear y de la puesta en marcha de una normativa que permita el regreso de los coche populares más económicos y sin tantas medidas de seguridad (ADAS) aunque con cierto grado de electrificación, pues la industria europea de baterías aunque sea tarde está ya empezando a latir.
La clave ha sido crear un ecosistema mucho más cercano a las necesidades y bolsillos de los clientes, algo absolutamente impensable durante los últimos años por la cerrazón absoluta de Bruselas y de varios de los países miembros de la UE, de hecho ahora mismo España es el único país de la UE que sigue defendiendo la imposición del coche eléctrico.