Aunque el suelo sea de tierra, no significa que esté permitido aparcar
Infracción rural
La DGT advierte: hasta 3.000 euros de multa por aparcar el coche en el campo para coger setas o níscalos
En plena época de setas y níscalos, se trata de una de las multas más desconocidas pero más habituales para todos los que frecuentan el campo
En España, hay hasta dos normativas que prohíben genéricamente aparcar cualquier tipo de vehículo a motor en el campo, nos referimos a la Ley de Montes y a la Ley de Tráfico y Seguridad Vial, que prohíben genéricamente tanto circular como aparcar por caminos de tierra y por lo que genéricamente conocemos como campo.
Es cierto que debemos consultar las ordenanzas municipales de cada ayuntamiento al respecto e incluso la normativa de cada comunidad autónoma, pues todas estas leyes pueden hacer referencia a la circulación y al aparcamiento en caminos y vías pecuarias, ya que como hemos dicho hay que tener en cuenta que la normativa no prohíbe solo aparcar, sino también circular.
Ni aparcar ni circular
Así, la Ley de Montes prohíbe aparcar en el campo por varios motivos, el primero es porque el peso de los vehículos compacta el terreno y afecta a la vegetación, lo que favorece la erosión y la desertificación, sin olvidar que el calor del catalizador puede provocar un incendio si estacionamos encima de la vegetación.
En el campo hay muchos más controles de los que nadie se imagina
Esto significa que solo podemos dejar el coche en aparcamientos habilitados correctamente señalizados y en los arcenes o franjas inmediatamente adyacentes a un camino público no pavimentado, siempre que no invadamos la vegetación ni obstaculicemos el paso de otros vehículos y siempre que no haya señalización que lo prohíba.
Los caminos no son libres
Si aparcamos donde no debemos, nos enfrentaremos a una infracción grave tipificada en el Reglamento General de Circulación y sancionada con 200 euros, 100 con reducción, una multa extremadamente habitual en estas circunstancias.
Además conviene no estacionar en lo que se denomina zonas de especial protección, en este caso parques naturales, cauces secos y riberas de ríos o vías pecuarias y cañadas reales, lugares en los que las sanciones por estacionar pueden llegar hasta los 3.000 euros, espacios que están especialmente vigilados por agentes del Seprona.
Las motos son muy controladas siempre
Así, conviene tener cuidado con ir a por setas o níscalos aunque estemos en la estación adecuada para ello, pues si dejamos el coche donde no debemos podemos llevarnos una carísima sorpresa a casa.