El pasaporte de baterías va a marcas un antes y un después para los eléctricos

Práctico

El pasaporte de batería pone en jaque a los coches híbridos y eléctricos: el precio puede desplomarse

A meses de la entrada en vigor de este documento que puede afectar a los coches híbridos y eléctricos, el sector teme las consecuencias

Hace ya más de un año que Bruselas anticipaba la entrada en funcionamiento del llamado pasaporte de baterías, se trata de un documento intransferible que debe acompañar a todas las baterías de automóviles durante toda su vida útil, algo así como el DNI de la batería.

Este documento tiene formato digital y podemos acceder a él a través de un código QR que deberán llevar grabadas todas las baterías de los coches eléctricos y gracias al cual podemos acceder a información valiosísimo sobre la misma.

Información en tiempo real

En concreto, nos debe facilitar la ficha técnica y la identificación de la baterías, con la capacidad en kWh, la tecnología de las baterías y la fecha de producción. Debe especificar también información sobre su fabricación, el lugar, la cantidad de níquel, cobalto y litio que lleva en su composición y la cantidad de materiales reciclados y reciclables. Por último, debe informar sobre el estado de salud de la batería, historial de cargas, ciclos, degradación…

El pasaporte debe ser accesible pese a ir grabado en la batería

Este documento digital va a ser básico para todos los vehículos eléctricos, pues el comprador puede conocer perfectamente el estado de salud real de la batería del coche que va a comprar.

La salud de tu coche

Se trata de un arma de doble filo que va a cambiar para siempre el mercado de los coches eléctricos, especialmente el de los usados, pues será obligatorio a partir del 1 de febrero de 2027 pero no tendrá carácter retroactivo.

El estado de la batería puede provocar que un coche acabe en el mercado

Es decir, todos los coches vendidos antes de esa fecha que no lo tengan no van a tener obligación de tenerlo, lo que significa que su valor de mercado va a ser muy inferior, pues el vendedor no va a poder certificar el estado de la baterías y el comprador no va a poder tener la tranquilidad de que la batería está en buen estado, lo que va a perjudicar el precio final del vehículo de manera muy importante.