La batería se convierte en un dolor de cabeza en esta época

Evita averías

Por qué los coches se quedan sin batería cuando llega el frío y cómo evitarlo

Quedarse sin batería es una de las averías más habituales en esta época del año, pero no es casual, las bajas temperaturas tienen la culpa

Hace ya semanas que por la noche caen las temperaturas en toda España y tal y como nos confirman trabajadores de la grúa, cada mañana reciben decenas de llamadas de los conductores a los que no les arranca su coche por problemas relacionados con la batería.

Se trata de un problema muy sencillo de identificar, pues normalmente se encienden todos los testigos del salpicadero y no se apagan y cuando damos el contacto el motor genera algún ruido pero como si le faltara fuerza para arrancar, es inconfundible.

Qué hacer si no arranca...

El problema es que en invierno el frío provoca que las baterías pierdan hasta un 20 % de su capacidad y eficacia, lo que provoca que las baterías se vengan abajo en esta época. A partir de aquí hay dos alternativas, si la batería tiene más de 4 ó 5 años es urgente el cambio, pues no tiene arreglo. Hay que tener en cuenta que además en invierno el aceite se solidifica y le cuesta más mover el 'motor'.

Muchas veces la única solución es cambiarla

Tan sencillo como avisar a una grúa y pedirle que traiga una batería de repuesto con las especificaciones de la nuestra es sin duda lo más cómodo. En caso de que no sea antigua podemos intentar arrancarla con otro coche, colocando las pinzas, y una vez arrancado rodar con el coche entre media hora y una hora de autopista para que cargue la misma.

Cómo cuidarla

Es cierto que antes de que se venga abajo hay varias precauciones que los conductores pueden tomar para cuidar su estado. El primero es hacer un trayecto largo al menos una vez a la semana, con media hora es suficiente, pero en autopista, no vale hacerlo en carretera con retención.

Conviene siempre arrancarlo con el embrague pisado, pues libera el motor de la transmisión y tiene que ‘mover’ menos órganos, contando siempre con arrancar el coche con los principales sistemas eléctricos apagados, nos referimos a la iluminación y a la climatización.

En paralelo conviene siempre que sea posible que aparquemos el coche a cubierto, pues así la batería sufre mucho menos desgaste a causa del frío.