La Guardia Civil de Tráfico es la que mejor sabe lo que pasa en las carreteras

DGT

Un guardia civil pone en evidencia una de las medidas estrellas del nuevo Reglamento de Circulación: «La gente no tiene ni idea»

El nuevo Reglamento de Circulación no se está cumpliendo en las carreteras, básicamente porque los conductores lo desconocen

Hace ya un mes que la DGT lograba aprobar una profunda remodelación del Reglamento General de Circulación, unos cambios de calado con los que se intenta reducir la siniestralidad en carretera, aunque una vez más el organismo dirigido por Pere Navarro ha fallado en lo más sencillo, pues no lo ha dado a conocer lo suficiente entre los conductores.

En lugar de realizar sus tradicionales campañas de publicidad sanguinolentas para advertir del riesgo que supone viajar en carretera podría hacer una labor didáctica sobre los principales cambios del Reglamento y su aplicación práctica, pero en este caso el organismo ha preferido llevar a cabo una campaña en redes sociales, lo que hace que automáticamente todos los conductores sin redes queden excluidos.

Los conductores no tienen ni idea

En cualquier caso no lo decimos nosotros, sino que es un agente de la Guardia Civil adscrito a la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), quien explica que está pasando con una de sus medidas estrella: el carril de emergencia.

En España el carril de emergencia apenas se ve

En este caso la norma establece que cuando hay atasco o los coches circulan a paso de peatón, los vehículos deben irse a la derecha o a la izquierda para dejar un carril central libre por el que puedan circular los servicios de emergencia, una medida que tal y como explica un agente: «Actualmente no lo estamos multando en carretera, pero la realidad es que no lo deja absolutamente nadie».

Infracción grave

Tal y como continúa en agente: «Han realizado una reforma sin publicidad previa y la gente no tiene ni la menor idea de lo que hay que hacer», expresiones muy gráficas de lo que está ocurriendo en las carreteras y que podría justificar que los agentes sancionaran a los conductores de forma masiva.

Por ahora no hay orden de multar

En este caso hablaríamos de una infracción grave y de una sanción de 200 euros, con posibilidad de reducción a 100 por pronto pago.