La presencia de este tipo de bandas y badenes debe estar siempre señalizada

Seguridad vial

El fin de los badenes: Europa se replantea la eficacia de estos limitadores de velocidad que destrozan los coches

Los badenes y elementos reductores de velocidad son un peligro para la seguridad vial a la vez que ponen en riesgo la mecánica de los vehículos

Hace solo unos días informábamos de la puesta en funcionamiento de unos badenes en San Sebastián que eran tan elevados que habían provocado daños de consideración en varios autobuses articulados locales, de hecho habían reventado algunas de las lunas y los vehículos tenían daños estructurales.

Así, el ayuntamiento de la localidad anunció entonces su retirada. Se trata de elementos conocidos como reductores de velocidad cuyo uso tiene como objetivo obligar a los conductores a frenar, el problema es que pese a que están regulados en su altura y longitud los ayuntamientos no suelen cumplir estas especificaciones.

Más altos y largos de lo normal

Este tipo de badenes, que deben tener una altura máxima de 10 centímetros y 4 metros de largo, se complementan con las bandas reductoras de velocidad de fibra, que son más estrechas pero muy incómodas para los vehículos pues se dejan notar con claridad en el interior del vehículo si no pasamos muy despacio.

Los bajos de los autobuses rozan en estos badenes de San Sebastián

En Alemania, la queja de diferentes asociaciones para la defensa de los conductores ha provocado que las autoridades se planteen la eficacia de este tipo de obstáculos, pues llegan a resultar incluso peligrosos para las motos, pues hay constancia de caídas de gravedad.

Muy destructivos

Todo ello sin olvidar que algunas empresas de transporte han presentado quejas formales por daños mecánicos provocados en su flota de vehículos por estos obstáculos, hay que tener en cuenta que aunque se sobrepasen muy despacio, estos badenes ponen a prueba los amortiguadores del vehículo, que en caso de ir cargados deben soportar una presión muy elevada y pueden llegar a reventar.

Algunos ayuntamientos optan por señalizarlos

De acuerdo con mecánicos y expertos, al volante de un coche conviene pasar este tipo de obstáculos siempre en diagonal ‘atacándole’ con la banda de rodadura del neumático de frente para evitar daños en los flancos de la rueda, y debemos evitar frenadas y acelerones bruscos encima, debemos decelerar con contundencia antes de pasarlo. Pese a ello hay que tener en cuenta que estos obstáculos ponen a prueba la dirección y la transmisión del vehículo.

En cualquier caso conviene saber que podemos denunciar la presencia de badenes que no cumplan con la normativa y los daños que han podido causar en nuestro coche, y el ayuntamiento puede verse obligado a retirarlos o a modificarlo para que no se convierta en un peligro para coches y motos.