Volvo 480, uno de los modelos más importantes de la marca

Industria

La marca que anticipa el camino que van a seguir otros fabricantes europeos que no son rentables y van a acabar en manos chinas

La firma sueca pasó de estar cerca de la quiebra a convertirse en una de las más rentables y admiradas del mundo

Fundada en 1915 por la compañía de rodamientos SKF, Volvo es una de las marcas con más personalidad del mercado, Gabrielsson y Larson, propietarios de la firma, querían fabricar coches muy duros y resistentes para condiciones extremas de Suecia y sus carreteras destrozadas.

Volvo, que significa en latín 'yo ruedo', iniciaba la producción oficial de automóviles en 1927 con el ÖV 4, y solo ocho años después ya era una compañía independiente que cotizaba en la bolsa sueca que además comenzó a producir camiones y autobuses.

Más que coches

A nivel industrial el primer modelo de renombre fue el PV444, un coche muy robusto que precedía al mayor logro de seguridad de la firma, el lanzamiento del cinturón de seguridad en 1959, inventado por Bohlin, liberando la patente inmediatamente después para que todos los fabricantes pudieran usarlo.

El cinturón inventado por Bohlin ha salvado millones de vidas

Durante los años 70 y 80 llegaron los mayores iconos como el P1.800, el 240 o el 850, una historia de éxitos hasta que en 1999 caía en manos de Ford, que la hundió por una serie de decisiones erróneas en materia de producto, al igual que hizo con Jaguar de la época.

En manos de China

Afortunadamente en 2010 el expansionismo de la industria china hizo que Zhejiang Geely Holding Group comprara la compañía y que con una inversión de unos 10.000 millones de dólares lograra reflotarla.

Tal y como nos contaba entonces uno de sus directivos, Volvo tenía dos opciones: o seguir igual y cerrar o renovar por completo la gama de modelos y salir a flote, en ese momento llegaron los XC60, XC90 de nueva generación y el XC40, un historial de éxitos comerciales difícil de repetir.

El XC90 marcó el camino de la recuperación para la marca

Una jugada maestra de la multinacional china por varios motivos, uno de ellos fue que pese a comprarlo respetaron por completo la identidad de la marca, mantuvieron las fábrica y los ingenieros suecos y les dotaron de medios y tecnología suficientes como para convertirse en una referencia mundial, haciendo de ella una de las marcas más rentables, es cierto que también absorbieron parte de su tecnología que hoy podemos ver en cualquier modelo de Geely.

Esta historia avanza el camino que pueden seguir algunas firmas europeas que a día de hoy no son rentables y que tienen difícil llegar a serlo, hay que tener en cuenta que estas compañías necesitan primer una fuerte inversión en el desarrollo de nuevos coches, difícil de conseguir tras años de crisis, y sino la encuentran sus bajos niveles de rentabilidad e incluso las pérdidas no justifican su existencia, por lo que pueden llegar a cerrar.

Aquí entran en acción las marcas chinas, que tienen ‘todo el dinero del mundo’ y están deseando pescar en el mercado europeo para quedarse con alguna de sus marcas, invertir lo que necesitan y reflotarlas. Un camino paralelo al que ya vivió Volvo y que la ha llevado a la posición privilegiada que vive hoy en día, siempre que respeten su personalidad y su historia.