La entrada de marcas de coches a la industria militar es inmediata
Automoción
Drones, blindados, vehículos de combate… Seat y Renault miran ya a la industria militar como vía de escape a la crisis del sector
Desde la Segunda Guerra Mundial no se recordaba una participación tan activa de la industria del automóvil en el sector militar, atraída por el 2,1 % del PIB que ya destina la Europa a esta actividad
Aunque hace solo unos años los fabricantes europeos que habían participado activamente en la Segunda Guerra Mundial como VW del lado germano o Renault del lado aliado trataban de esconder y borrar su pasado belicista, hoy son los propios fabricantes los que airean a los cuatro vientos su intención de llegar a acuerdos con la maquinaria militar para participar en el suculento negocio que supone.
Hay que tener en cuenta que Europa se encuentra sumida hoy en día en su mayor conflicto desde la Segunda Guerra Mundial, y que esta guerra entre Rusia y Ucrania está movilizando millones de euros de dinero público del que quieren participar los fabricantes de coches.
Una industria al alza
La guerra de Ucrania cuesta cada año unos 300.000 millones de euros solo en presupuesto de defensa directo, de hecho a día de hoy Rusia se ha convertido en una gran maquinaria bélica que dedica el 45 % de su presupuesto a la guerra, mientras que Ucrania recibe cada año unos 100.000 millones de euros de ayuda exterior.
Renault ha presentado ya varios vehículos de índole militar
En paralelo, Europa ha disparado su gasto militar hasta casi 400.000 millones de euros cada año, un 2,1 % del PIB europeo, grandes cifras que permiten entender por qué hace ya meses que la industria del automóvil del Viejo Continente coquetea con los fabricantes de armas, los mismos de los que huía como de la peste hace unos años.
La imagen, a segundo plano
Queramos verlo o no, la crisis del automóvil ha provocado que se vendan en Europa casi tres millones de coches menos que hace unos años, lo que significa que a día de hoy hay decenas de fábricas ociosas en Europa que van a terminar cerrando si no encuentran otra tarea paralela.
No se trata de señalar cuáles, sino de saber que va afectar por igual a casi todos los fabricantes europeos, por lo cual esta misma semana tanto Renault como Seat mostraban avances en su entrada a la industria de la guerra.
La Generalitat teme perder empleo el Martorell y prefiere fabricar vehículos militares antes
La Generalitat de Cataluña anunció hace unas horas la apertura de mesas de negociaciones con Seat y con empresas de ámbito militar para asegurar el futuro de la planta de Martorell con Seat en el aire. En este caso se habla de la fabricación de drones de combate y en general de cualquier otro elemento, recordemos que la planta de Martorell se volcó en la producción de respiradores durante la epidemia de Covid, una muestra de que las fábricas de automóviles son muy polivalentes.
En paralelo, las planchas de las prensas de las fábricas lo mismo pueden funcionar para producir coches que carros de combate o vehículos para el transporte de tropas, solo hace falta que haya dinero de por medio.
MV1, el primer vehículo militar de Volkswagen en años
Renault, por su parte, va un paso más allá y ha presentado los prototipos Forefront y 4Troop con motivo de la feria internacional de defensa Eurosatory. Se trata de prototipos de vehículos híbridos sin conductor que permitiría tanto el transporte de tropas como el de material de defensa en el frente, un vehículo que además sirve de puesto de mando avanzado gracias a sus avanzadas posibilidades de comunicación, todo ello desde una perspectiva de simplificación que permite ahorrar un 70 % de los componentes respecto a los vehículos usados hasta ahora.
Conforme la situación se tensa en Europa, los fabricantes son conscientes de la vía de escape que supone la industria militar y en mayor o menor medida están ya trabajando para ella.