El despliegue de la baliza V16 no puede decirse que haya sido precisamente ejemplar
Seguridad vial
La nueva función de la baliza V16 que puede salvar de un apuro a los conductores
Casi un año después de la puesta en funcionamiento de este dispositivo los conductores no tienen muy claro ni su funcionamiento ni su eficacia
La baliza V16 se ha convertido en un verdadero tormento tanto para los conductores como para la propia DGT y los fabricantes, que esperaban hacer un negocio que a día de hoy se ha esfumado, pues ni la mitad de los conductores la llevan ya en la guantera.
De hecho, hace unas horas publicábamos el dato que de las 10.000 incidencias que puede haber en las carreteras a diario, dato manejado por las empresas de grúas, tan solo en 2.000 alguien activa una baliza V16, lo que significa que a día de hoy no se está usando.
Se usa pero poco
Durante estos meses de utilización hemos conocido un solo uso positivo del dispositivo, en este caso se trata de un suceso ocurrido en el País Vasco, donde una baliza V16 permitió que la Policía Autonómica permitiera la localización de un anciano desorientado que parecía haberse perdido y que la llevaba en su automóvil.
La función de localización podría ser útil en algunos casos contados
De este modo, el anciano no tuvo más que activar la baliza V16 para que el centro de control de la DGT recibiera el posicionamiento exacto, un dato que a la vez compartió con los organismos vascos pertinentes para su rescate.
Orden de rescate
Se trata de una anécdota, es cierto, pero es real que hay situaciones en las que la baliza V16 puede tener un componente positivo, especialmente si tras la recepción de la alerta la DGT fuera capaz de mandar asistencia al punto exacto, algo que a día de hoy es inviable porque tal y como denuncia la Guardia Civil de Tráfico la falta de agentes provoca que sea sencillamente impensable.
La V16 está ya disponible a precios de risa si tenemos en cuenta que costaba 50 euros
Recordemos que hace unos meses que el propio Pere Navarro anunció que su intención era poner en marcha un protocolo para intentar que cada vez que alguien activa una baliza V16 puedan acudir miembros de la Guardia Civil de Tráfico para verificar lo que sucede y ayudar a solucionar a la emergencia lo antes posible y con la menor afección del tráfico de la zona.