Línea de montaje de Seat y Cupra en Martorell
Industria
Los bajos salarios y la energía barata atraen fabricantes de coches a España, pero el elevado absentismo los espanta
15 de cada 100 trabajadores de fábricas de coches no acuden a su puesto de trabajo a diario por estar de baja, casi el doble que en Europa...
Renault, Stellantis, Volkswagen, Mercedes, Iveco, Nissan, Mercedes, Ford… España cuenta en la actualidad con 17 fábricas de coches en funcionamiento, una eclosión industrial que comenzó a finales de los años 70 y principios de los 80 por los bajos costes de producción.
Un ecosistema productivo que ha permitido que España sea el segundo país que más coches produce en Europa y el octavo a nivel mundial, aunque desde el año pasado habría caído al noveno puesto relegado por Brasil.
Segundo de Europa y noveno del mundo
Pero esta historia viene de atrás, con la llegada de la democracia y la normalidad política España se convirtió en un paraíso para los fabricantes de coches, atraídos por una mano de obra bien cualificada y por unos costes salariales muy bajos, a lo que habría que sumar un Gobierno que ponía todas las facilidades del mundo a las marcas que apostaban por producir en nuestro país.
Inauguración de la fábrica de Ford en Almussafes a finales de los años 70
Ahora, la llegada del coche eléctrico ha supuesto la completa reinvención de la industria del automóvil, pues las fábricas de baterías y coches eléctricos tienen mucho más que ver con fábricas de teléfonos móviles que de coches.
Automóvil 3.0
Así, los fabricantes que quieran seguir produciendo coches tienen que invertir millonadas en adaptar sus fábricas a esta nueva industria, mucho más tecnológica y exigente. Una adaptación que ha dejado por el camino a numerosas plantas que han dejado de ser competitivas por sus elevados costes de producción, un fenómeno que está afectando especialmente al norte de Europa, donde el coste salarial por coche es muy alto.
Volkswagen cerró su fábrica de Cristal por su baja competitividad
Esta es una de las dos grandes ventajas que ofrece España frente a Europa a la hora de producir coches, de media el coste de la mano de obra para fabricar un coche en España es de 820 euros según datos de finales del año pasado, un dato que contrasta con los 1.330 euros de Francia, los 1.770 euros de Italia o los 2.840 euros de Alemania, un coste que está directamente relacionado con el salario de los trabajadores.
Cuestión de competitividad
En el lado contrario, los países más baratos actualmente serían Rumanía y Turquía, con 230 euros y 250 euros respectivamente, lo que está provocando que algunos fabricantes chinos se decanten por esta zona europea, aunque tiene menor estabilidad política y un coste de energía muy superior.
Precisamente el coste de la energía es otra de las grandes ventajas de España frente al resto de Europa, en este aspecto producir un coche en España va de los 60 euros de un vehículo de combustión a los 90 de uno eléctrico, frente a los 150 euros de Francia y a los 250 euros de Alemania e Italia, hay que tener en cuenta que la energía renovable es más abundante y barata en España.
El bajo coste de la energía es una de las bazas de fábricas como Palencia
Mientras, los países del este europeo como Polonia, Hungría o la República Checa tienen un coste netamente superior por su mayor dependencia de los combustibles fósiles aquí hablamos de entre los 200 y los 300 euros por coche.
Esto significa que si repercutimos la mano de obra y la electricidad el coste de fabricar un coche en España es inferior a los 1.000 euros, frente a los más de 3.000 de Alemania o los 2.000 de Italia. Factores que han convertido a España en un enclave muy propicio para seguir ensamblando coches, de hecho Stellantis y Volkswagen ya tienen una fábrica de baterías en construcción.
Absentismo laboral, uno de los problemas de la industria española
En el lado contrario y tal y como denuncian desde hace años los fabricantes; el absentismo laboral, disparado desde la epidemia de Covid, de hecho la tasa de absentismo laboral de la industria en España es superior al 7,4 %, frente al 4,6 % de Europa, un dato que trasladado a la industria del automóvil crece hasta el 10 % en 2025, con picos del 16,6 %, lo que significa que de cada 100 empleados entre 10 y 15 no asisten a su puesto de trabajo a diario y hay días que faltan hasta 16. Sin duda el gran lastre de la industria española que deja nuestra competitividad por los suelos.