La fábrica de Seat en Martorel, una de las mayores de España

Industria

Las ciudades españolas que viven del automóvil: fabricas que son el motor de miles de familias

España es a día de hoy el segundo fabricante de coches en Europa y el noveno del mundo, pero podría salir beneficiada de la convulsa situación que vive la automoción

En España hablar de industria es sinónimo de hablar de automoción, desde hace décadas España es uno de los principales productores de automóviles de Europa, el segundo tras Alemania para ser más concretos, y el noveno mundial, pues éramos octavos pero hace unos meses perdimos una posición con Brasil.

En 2025 las fábricas españolas produjeron 2.274.000 automóviles, divididos entre turismos e industriales, un 4 % menos que el año anterior, y es que los malos datos de la planta de Ford en Almussafes y la reconversión de otras fábricas para la producción de coches eléctricos, como la de Seat en Martorell o la de Volkswagen en Navarra están pasando factura.

El coche eléctrico pasa factura

España alcanzó su récord de producción en 2003, cuando sus plantas fabricaron más de 3 millones de automóviles, un dato que casi fuimos capaces de alcanzar en 2016 con 2,9 millones de vehículos. En Europa sólo nos supera Alemania con más de 4 millones de automóviles al año, mientras que detrás tenemos a la República Checa, acercándose con 1,5 millones de automóviles y a Francia e Italia, en la frontera del millón.

España, una potencia en fabricación de vehículos

Para defender esta posición privilegiada, España cuenta con una docena de fábricas de coches de gran tamaño que son verdaderos motores industriales en sus respectivas ciudades, pues miles de familias viven de ellas. Nadie podría imaginar hoy ciudades como Vigo, Valladolid o Zaragoza sin las fábricas de Stellantis o Renault.

Se calcula que el automóvil en España supone un 11 % del PIB y que da empleo de una u otra forma a más de dos personas. Se trata de cifras muy complejas de calcular, pero las fábricas españolas darían empleo directo a más de 250.000 personas entre plantas de coches y componentes y neumáticos, a lo que había que sumar hasta cinco empleos indirectos por cada uno directo relacionados con la cadena de valor del automóvil. Una cifra que de forma aproximada podría estar entre uno y dos millones de trabajadores a nivel nacional.

Empleo directo e indirecto

La planta de Seat en Martorell está considerada como una de las mayores por número de trabajadores y volumen de producción, cercana a Barcelona, emplea a unos 12.000 trabajadores. Comenzó su actividad en 1993 y fabrica entre 450.000 y 500.000 coches al año. Ya completamente electrificada en una de sus líneas de montaje en breve comenzará la fabricación de modelos eléctricos como el Cupra Raval, el primer coche eléctrico 100 % español.

Cupra Raval, primer eléctrico español y un desafío para la industria española

También del grupo VW, la fábrica de Landaben , en Navarra abrió sus puertas en 1965 y por ella han pasado varias marcas, emplea a 4.500 trabajadores y también se enfrenta este mismo año al comienzo de la producción eléctrica. El año pasado fabricó 225.000 coches.

Stellantis, líder en volumen

Stellantis es el grupo que más vehículos produce cada año en España superando el millón de unidades entre sus plantas de Zaragoza, Vigo y Madrid. Más de 11.000 trabajadores con Vigo como buque insignia con una producción anual de entre 500.000 y 600.000 coches. De hecho cuatro de cada diez coches producidos en España están firmados por Stellantis.

Vigo es el buque insignia de Stellantis en España

Renault, por su parte cuanta con dos fábricas en España ubicadas en Palencia y Valladolid que con unos 4.500 trabajadores firmaron más de 302.000 coches el último año, aunque su previsión es multiplicar esa producción y convertir a España en la joya de la corona del grupo.

Tampoco podemos olvidar la planta de Mercedes en Vitoria, gran especialista en furgonetas e industriales, con 5.000 trabajadores directos y una producción de entre 120.000 y 140.000 coches al año, que se enfrenta también a su electrificación con el reto de producir vehículos eléctricos sobre la plataforma VLE.

Por último la planta de Ford en Almussafes sigue buscando su futuro, pues a día de hoy solo produce el Kuga con un volumen anual inferior a los 100.000 coches al año, frente a una capacidad de 450.000 coches en sus mejores años, todo ello con unos 4.500 trabajadores que actualmente estarían en ERTE con el mecanismo Red.

Un ecosistema productivo entre los mejores del mundo que promete crecer aun más de la mano de las marcas chinas al amparo de una legislación favorable y de las abundantes fuentes de energía renovables a precio razonable.