La industria automovilística española es muy potente en el mundo y en Europa
Industria motor
Coches fabricados en España: los modelos que debemos comprar si queremos ayudar a nuestra industria
Aunque en España el sentimiento patriota de comprar bienes de producción local no está muy extendido, deberíamos tenerlo más en cuenta a la hora de elegir coche nuevo
Hace ya tiempo que Carlos Tavares, el que fuera máximo responsable de Stellantis en el mundo, repetía como un mantra que «si España quería fabricar más coches, tenía que vender más coches».
Traducido a nuestros días, esto significa que, sin demanda local, la producción de automóviles puede convertirse en un problema. Fundamentalmente, porque esos vehículos que no se venden después hay que transportarlos a otros países, lo cual es un problema importante que encarece la producción.
Fabricar y no vender
España produjo el año pasado 2.274.026 vehículos, de los cuales 1.810.331 fueron turismos y el resto industriales. Esta cifra nos posiciona como el segundo fabricante de coches de Europa y el noveno mundial, una cifra clave para que el automóvil siga suponiendo el 11 % del PIB en España y dando empleo a más de 2 millones de personas.
Stellantis Vigo es la planta europea con mejor ranking de productividad por metro cuadrado
Hace ya años que otros países como los Estados Unidos o China están tratando de exaltar el sentimiento patriota para potenciar el consumo de coches fabricados dentro de sus fronteras con bastante éxito; de hecho, en China el Gobierno llega a favorecer a la industria local ofreciendo préstamos a tipo cero a los compradores que se decanten por un coche made in China, una política muy necesaria en Europa.
Favorecer el producto local
Stellantis ha sido durante los últimos años el principal fabricante de coches en España con más de un millón de unidades al año; tiene tres plantas ubicadas en Vigo, Zaragoza y Madrid; entre las tres producen los modelos Opel Corsa, Peugeot 208, Lancia Ypsilon, Peugeot 2008, Citroën C4 y C4X y los industriales Citroën Berlingo, Opel Combo y Peugeot Rifter.
Martorell ha creado ya una zona de ensamblaje de baterías
Las fábricas de VW, por su parte, se encuentran en plena transformación, cerrando las líneas de coches de combustión como la del Polo que se producía en Navarra y apostando por una nueva generación de modelos cuyo primer exponente es el Cupra Raval de Martorell, una planta en la que además se producen los Seat y Cupra León, el Formentor y los Seat Ibiza y Arona y producirá el futuro VW ID. Polo. Mientras que en Landaben se ensamblará el nuevo VW ID. Cross y el Skoda Epiq.
Fábricas a medio gas
Ford sigue a la búsqueda de su propio futuro en materia industrial y la producción de vehículos ha caído a mínimos históricos con el Ford Kuga como único modelo. Mientras, Mercedes en Vitoria produce la Vito, la Clase V y su variante 100 % eléctrica en una planta poco conocida pero ejemplar en su trabajo.
La planta de Vitoria, tan poco conocida como ejemplar
Por su parte, Renault pone la guinda a este ecosistema productivo; por ahora fabrica los Renault Austral, Renault Rafale, Renault Symbioz y Captur y los Mitsubishi ASX y Colt, si bien en caso de que el convenio colectivo llegue a buen puerto se podrían producir cinco nuevos modelos y recibiría la nueva plataforma eléctrica del grupo.
Todo ello sin dejar de lado los Ebro, que, aunque no puede decirse que se fabriquen en España, sí se ensamblan en la antigua planta de Nissan en Zona Franca.
A día de hoy, España exporta más del 85 % de los coches que produce, una cifra que, por el bien de todos, debería bajar si tenemos en cuenta la buena salud de la que goza nuestro mercado, que podría cerrar este año con 1,3 millones de vehículos matriculados.