La colaboración va a ser obligada en muchos campos del automóvil

Industria

Las marcas de coches europeas entierran el hacha de guerra y firman acuerdos con las principales marcas chinas

Si no puedes con ellos, únete a ellos, parece haber dicho la industria europea ante la superioridad con la que han desembarcado las marcas chinas

Hace poco más de dos años que comenzaba el desembarco de las marcas chinas en Europa y a día de hoy la situación es casi peor de lo que esperaban, al menos en España, pues cerraron el año pasado con un 10,1 % de cuota de mercado y cinco meses después ya han superado el 13 %, unas cifras insólitas.

El olor a triunfo ha traído a más marcas chinas que están desembarcando en Europa estos días, con lo cual es complicado pensar en la cuota de mercado que pueden alcanzar, pero se hablaba de un 20 % para final de este año y de un 30 % para el que viene.

Hasta un 30 % de cuota

Así, los fabricantes europeos están empezando a sacar bandera blanca y llevan ya tiempo firmando acuerdos de colaboración con las marcas chinas, no significa que hayan dado la batalla por perdida, pero sí han entendido que van a ganar más trabajando de la mano junto a ellos que tratando de pararles.

Stellantis y CATL construyen una fábrica de baterías juntos en Zaragoza

Stellantis fue uno de los primeros en dar el primer paso cuando hace tres años Carlos Tavares anunciaba la compra de un paquete mayoritario de Leapmotor, un fabricante chino que a día de hoy se ha convertido en la joya de la corona para el grupo italofrancés.

Entendimiento obligado

No contento con ello llegó a un acuerdo con CATL para poner en marcha la fábrica de baterías de Figueruelas, ya en construcción, a la vez que acaba de anunciar un acuerdo con Dongfeng para la distribución de coches a través de las redes de concesionarios, el acuerdo incluye una colaboración en muchos más campos, por lo que es posible que pronto comencemos a ver que la firma china fabrica modelos para otras marcas del grupo o al revés.

Leapmotor es propiedad de Stellantis

Más allá de Stellantis, uno de los primeros acuerdos firmados entre una marcha china y una europea (de origen norteamericana) fue la venta de Volvo a Geely, firmada por Ford en 2010.

Geely también coquetea con la posibilidad de comprar una zona de la fábrica de Almussafes a Ford a la vez que llegó a un acuerdo con Mercedes para la refundación de Smart y ha comprado la división de motores de combustión Horse a Renault.

BYD está detrás de un acuerdo con Mercedes para el lanzamiento de Denza, su firma de lujo que está desembarcando en Europa, aunque Mercedes habría reducido su colaboración al mínimo.

Horse, en manos chinas

Renault, por su parte, además de vender Horse ha aprendido muchísimo del desarrollo y fabricación que aplican los fabricantes chinos y recientemente lanzaba el Twingo diseñado en solo dos años con el método chino, cuando normalmente habrían tardado cuatro.

BMW iX3, desarrollado en colaboración con Brilliance

Sin dejar de lado a BMW, muy próximo a Great Wall Motor, con quién creó una joint venture (Spotlight) que dio origen a la nueva generación de modelos de Mini, la alemana también mantiene un acuerdo con Brilliance que le permite producir modelos como el iX3.

Una tormenta de acuerdos de colaboración tecnológica basado en la falta de confianza, pues hasta el Gobierno chino alertó a sus empresas automovilísticas que no compartieran tecnología, unos términos similares a lo que ha hecho Trump con las marcas norteamericanas de coches.